Imprevisión o delito
En tiempos de desastres, la coincidencia de la temporada invernal con fenómeno de La Niña, en una ciudad como Cali, en el territorio de ladera, Siloé y sus alrededores, cuando mira los videos de la desgracia se da cuenta que todo es irregular, que nadie puede construir viviendas colgadas de una montaña, eso, por supuesto, es una noticia de muerte tarde que temprano, avalada por todos los alcaldes de Cali desde hace 30 años o más.
Además, de la complicidad de las entidades de control ambiental, de los secretarios correspondientes, y aún de la prensa que nunca le sigue el curso de los acontecimientos. Acabo de ver una información de 2017 que es igual, muy similar, a lo que estamos viendo en Siloé.
El alcalde Ospina, en esas reacciones por redes sociales, ha dicho que para resolver se requiere una inversión similar a la que hizo aprobar ante el concejo para llevar a cabo sus planes de desarrollo durante su administración. Es decir, se van a requerir dos alcaldes futuros por si acaso quieren corregir el error histórico.
Recurro a mis amigos profesores de universidades, a los académicos, a los historiadores, conozco la obra de Edgar Vázquez, referente sobre Cali, pero no conozco un estudio sobre Siloé y todos los delitos cometidos en este territorio. Cómo ha sido posible que los POT nunca hubieran propuesto una reforma, o no hubieran anunciado los desastres, estos y los que vendrán. Cuando mira los videos se da cuenta que esas viviendas no son casas, algunas construidas en el aire. Pero esto se extiende a conjuntos residenciales de estrato 4 y 5. De manera, que es un acumulado de errores y delitos.
El coliseo del Pueblo se inundó dos veces en una semana. En menos de tres años, con la realización de eventos deportivos, este coliseo ha tenido dos inversiones estructurales. ¿Nunca previeron las inundaciones? Estas son de siempre, cómo se llama eso, delito. Los dirigentes que han tenido estos presupuestos en sus manos debieran ser investigados. El periodismo debería colocar sus ejecutorias en cuestión. ¿Lo harán? Claro que no. En 15 días, el invierno se vuelve cotidiano, y nos olvidamos de todo. Todos felices.
Cali es la historia de un delito continuo. Así se creó el Distrito de Aguablanca. Conocemos los nombres de los dirigentes políticos que apoyaron esas invasiones. Las agencias y sociedades que se crearon. Yo no voy a decir sus nombres, son demasiado conocidos en nuestra ciudad. De manera, que cada uno lo lleve en su conciencia. Una ciudad del delito, de la trampa, de la rosca de negocios. Eso es lo que somos.