Impuestos

Carlos H. Andrade

El Gobierno, para tapar el hueco fiscal  ($18 billones) y el bajón del  petróleo en el presupuesto (otro tanto),  recurre a intensificar la ola impositiva, que se ha convertido en una ola inquisidora, de los recursos del pueblo, de las empresas,  de los que trabajan bien y deja sin persecución a toda suerte de delincuentes, saqueadores, gentes del mal, que acumulan riquezas insospechadas y de orígenes nada santos.

¿Por qué no extinguen las ventas de bienes que se les hacen a los narcos, ordenando que sus  vendedores recuperen  sus bienes y devuelvan la plata sucia recibida?

¿Por qué no se persiguen los bienes de los guerrilleros que tienen en Colombia y  en el exterior, tal como se hizo con los carteles sometidos?

¿Por qué no se persigue la plata que acumulan los explotadores de la minería ilegal, de los que acumulan dinero con el robo del petróleo?

¿Por qué no se persigue el patrimonio, amasado en grandes fortunas, por toda suerte de politiqueros, que de una pobreza solemne pasan a ser, en corto tiempo, hombres adinerados?

¿Por qué no se investiga tanto viaje a paraísos fiscales de esos políticos y piden levantar reserva sobre sus cuentas cifradas?

De verdad este estado policíaco, montado por ‘Juanma’ para perseguir a los buenos y agradar  a los malos, debe parar, si es que en verdad quiere  paz,  porque la paz no es legalizar y sanear a unos y joder a otros.

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    sábado 1 de noviembre, 2014

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