Inconcebible holocausto
Lo que está pasando es realmente triste. Fuerzas oscuras están acabando con los líderes sociales: Dirigentes comunitarios, sociales, indígenas, comunidades negras y afrocolombianos y ambientalistas han sido vilmente asesinados por presuntos grupos armados organizados, por el narcotráfico, la explotación ilícita de yacimientos mineros, recursos naturales y por intereses ilícitos de despojo de tierras. Lo cierto es que en Colombia viene incrementándose el número de muertes desde 2.016 cuando fueron acalladas 61 personas; en 2.017 con 84; en 2.018 fueron 115 , en 2.019: 108 y a la fecha de acuerdo con la Oficina de Derechos Humanos de la ONU se han registrado 37 asesinatos entre líderes sociales y defensores de derechos humanos. Al igual que se estudian 49 homicidios de colombianos quienes tendrían la misma denominación, teniendo en la cuenta que existen 23 tipologías de liderazgo social.
El Pacífico está seriamente afectado por este fenómeno produciendo dolor y angustia en las comunidades rurales campesinas, quienes son los más afectados ante la falta de presencia del Estado, lo que permite accionar la ley del más fuerte contra ciudadanos que se atreven a denunciar y señalar a los responsables de actos delincuenciales.
Es urgente que el Presidente defina planes y programas concretos en un documento Conpes que imparta claras directrices a las entidades gubernamentales y destine recursos decisivos para la protección de la vida y garantizar el respeto por los derechos humanos en el país.
Es hora que el Gobierno Nacional, de manera institucional y colectiva, actúe con la fuerza de la legitimidad en defensa de la vida e integridad personal de quienes trabajan comunitariamente en favor de las causas sociales y por la defensa de los Derechos Humanos. Estamos frente a un inconcebible holocausto que hay que detener de manera inmediata a partir de la protección de nuestros dirigentes sociales y la persecución a las estructuras criminales que pretenden apoderarse indebidamente de tierras campesinas y explotar ilícitamente nuestros recursos naturales.