Indignación
Scroll down, scroll down. Traducción: pantalla abajo, pantalla abajo. Así baila nuestro pulgar en un hecho incuestionable: estamos conectados al aparato celular e inmersos en el mundo lúdico, superfluo y raudo de las redes sociales. Y así me encontraba…absorto, ensimismado, viendo, oyendo y leyendo cuanta trivialidad publican mis amigos y conocidos.
De pronto me topé con un texto fuerte y crudo. Su título, más que la imagen, me hizo detener el scroll down y dar el clic para ingresar a la página “El Chontaduro” donde aparecía publicado el contenido completo de “Las Pestes que tienen hundida a Cali en la Mierda”, y a renglón seguido, palabras rabiosas provocadas por un hecho indignante: el asesinato en plena vía pública de Cali de una mujer con un bebé en sus brazos. La reconocible vulgaridad de las palabras usadas por el autor cobra un valioso cometido, y no hay forma diferente para expresar con la suficiente carga emocional, el repudio, la indignación y la rabia que genera un acto delincuencial como el que la suscitó.
Luego, pantallas de celular más arriba, el video de una cámara de seguridad donde se ve como de manera inclemente un hombre asesina a la mujer que llevaba al bebé en brazos y como la acompañante de la víctima, en su desespero maternal de proteger al crío, recibe también del sujeto un disparo en el pecho.
Se pregunta el autor de la nota del Chontaduro: “¿Cómo putas puede una ciudad en la que asesinan a una mujer que carga a su bebé de nueve meses, ser la capital de la alegría?”, pregunta que honestamente no sabría responder, ¿ustedes?