Juego macabro
Como a todos los padres de familia, me preocupa el bienestar de la niñez, que representa el futuro, la esperanza para la construcción de un país mejor, por eso me he ocupado en este espacio de comentar sobre tantos males que asechan a los menores de edad.
En tal sentido, no puedo dejar de referirme al llamado juego de “la ballena azul”, tema que inquieta a las autoridades mundiales por el peligro que corren los jóvenes que diariamente están conectados a las redes sociales.
Este “juego” fue creado en Rusia y ha cobrado la vida de más de un centenar de personas, aunque en muchos casos es difícil determinar cuándo se está frente a un asunto de muerte por provocación virtual en los retos de “la ballena azul”.
Ya es ampliamente conocida su dinámica: la víctima es conminada a través de una red social a realizar 50 retos diferentes, el último lo lleva al suicidio.
Especialistas en el comportamiento de menores advierten que los jóvenes que tienen poco control de los padres y aquellos que manifiestan cuadros de depresión podrían ser los más vulnerables, sin embargo hay testimonios de víctimas que dan cuenta que cualquier niño está expuesto.
Es necesario estar alerta frente a cualquier tipo de cambio en el comportamiento de los hijos y esta es una tarea de padres y maestros. Más allá de los peligros “la ballena azul”, los riesgos a los que están expuestos los niños con el uso de los medios tecnológicos son muchos, que aunque constituyen una herramienta importante para el conocimiento, es necesario vigilar el contenido de la información a la cual están accediendo por las redes.