Jugando con la democracia
Al parecer la carrera política de Iván Márquez durará poco, porque el Consejo de Estado contempla la posibilidad de declarar la muerte política del exjefe negociador de las Farc.
Luciano Marín Arango, nombre real del exguerrillero, fue demandado porque pese a lograr una de las diez curules de las Farc, en virtud del acuerdo de paz, no se ha presentado a posesionarse.
Es un caso similar al afrontado por Jesús Santrich con particularidades distintas, la razón de fuerza mayor por estar privado de la libertad salvó su curul. En la causa de pérdida de investidura de Iván Márquez no existe la fuerza mayor, no hay persecuciones ni circunstancias que podrían ponerlo en riesgo, simplemente desapareció al igual que Hernán Darío Velásquez Saldarriaga, alias El Paisa.
La suerte de Marín Arango parece estar echada, la Procuraduría pidió la pérdida de investidura y el defensor de oficio que lo representa afirmó que no se opondrá a la decisión del Consejo de Estado. Además de la muerte política podría ser retirado de la Jurisdicción Especial para la Paz por no cumplir los compromisos del pacto de La Habana, caso en el cual los procesos por los delitos cometidos cuando militaba en la guerrilla deben regresar a los jueces penales, perdiendo todos los privilegios otorgados.
No asiste a los llamados de la JEP, toma como un juego de roles la dignidad de senador siendo uno de los mayores privilegios que puede tener un ciudadano. Es una falta de respeto a la democracia, la misma que acogió cuando suscribió los acuerdos de paz.