La Academia de Historia

Hernando Giraldo Duque

Orgullosos nos sentimos los vallecaucanos por tener una Academia de Historia que le ha aportado muchísimo al desarrollo cultural de esta región, es un cuerpo de seres académicos, intelectuales, que se funden en un pretérito lúcido y un presente talentoso, que producen un trabajo específico para la nuestras gentes, para la institucionalidad, para la patria.

He contado con el privilegio de ser amigo de algunos de sus miembros, por ejemplo, admiro al doctor Rafael Salazar, una autoridad cultural sin discusión alguna, igualmente hago una mención de admiración a la labor del doctor Cuellar, líder prestante de Roldanillo, Valle del Cauca, por sus valores, fue docente universitario en varias instituciones de educación superior, un hombre sencillo y coloquial, gran conversador. De igual forma, respeto y rindo tributo al doctor Celso Aguilera, exnotario, antiguo contertulio del legendario café Tabú, y de estirpe conservadora. Lo anterior para consignar algunas y otras amistades de la distinguida Academia de Historia.

Con el debido respeto, qué bueno sería que esta Corporación propiciara algunas tertulias culturales, para engrandecer la historia de esta región del suroccidente colombiano, igualmente que sus distinguidos miembros estimularan a las universidades para escribir sobre el desarrollo cultural del Valle del Cauca, que tiene una tradición gastronómica y del dulce o el mecato.

Larga vida a la Academia de Historia y a sus talentosos miembros.

Comments

jueves 5 de noviembre, 2020

Otras Noticias