La cuarta ola de la pandemia
La pérdida de empleo, de ingresos, de estabilidad económica, el confinamiento forzado, el aislamiento de amigos y seres queridos, no sólo han sido factores desencadenantes de la crisis social y humanitaria sino, que han despertado a un enemigo invisible y mortal: la depresión. Según los especialistas de la salud mental, la cuarta ola de la pandemia serán los trastornos mentales y los gobiernos en el mundo no están considerando este tema como importante y, por ende, no se están preparando para afrontarlo.
Las narrativas de vida en Colombia nos revelan que hay un problema de salud mental muy fuerte, y la pandemia y las decisiones que ha tomado el Gobierno Nacional para mitigar la expansión del virus han visto desarrollar en plenitud muchas formas de violencia que tienen que ver con el terreno del sufrimiento humano, desencadenado graves afectaciones en el comportamiento.
Según expertos de la salud mental – con los que tuve la posibilidad de dialogar-, estos meses de emergencia sanitaria han evidenciado en la gente un agotamiento emocional que ha alterado las funciones sociales, personales, laborales y familiares, disparando los cuadros de ansiedad y estrés producto de la pausa o cancelación de los proyectos de vida. Han pasado cerca de 150 días desde que nos anunciaron al Covid-19 como un virus que nos llevó a cambiar las formas de vivir, pensar y sentir, y me preocupa que esta es la hora en la que seguimos insistiendo en el uso adecuado del tapabocas y en acatar el distanciamiento físico y no en las cosas que debemos tener en cuenta para contrarrestar el tsunami de las enfermedades mentales.