La libre empresa
Mi adolescencia transcurrió durante los últimos años de la Guerra Fría, lo que me hizo estar complacido de haber nacido en el Hemisferio Occidental, el llamado “Mundo Libre”. La libertad de opinión, la libertad de cultos y sobre todo la libertad de empresa eran, a mí joven entender, tres condiciones valiosas para alcanzar el bienestar social. ¡Su censura y control me harían repudiar cualquier tipo de régimen centralmente planificado!
Desafortunadamente la imposición de la Ley Seca el pasado sábado desde las 6:00 P.M. en toda la ciudad de Cali me hizo hacer remembranza de la trascendencia y significado del concepto de la Libre Empresa.
No dudo que existen razones de seguridad para decretar la Ley Seca, sin embargo tamaña medida perjudica de manera grave el progreso comercial nocturno de una ciudad que anhela desarrollar sus 24 horas. Encuentro dos significativos agravantes: El primero: vivimos una economía resentida en la que el poder adquisitivo de la población se ha reducido por las nuevas cargas tributarias afectando el rubro destinado al esparcimiento y la recreación. Y dos, prohibir el ejercicio de una noche a una industria que opera tan sólo unas cuantas de ellas en todo un mes es un golpe económico muy duro… No en vano se estima que la pérdida de no operar el sábado se acerca a $20 mil millones.
Por estas razones los empresarios de la industria nocturna se reunirán mañana jueves para estudiar el tema. De manera respetuosa y cordial invito a la administración municipal a hacerse presente en la reunión y entre todos buscar soluciones conjuntas y constructivas en pos del bienestar general.