La locura desatada

Carlos Alberto Botero Roldán

Septiembre es un mes especial para el rock mundial marcado por grandes eventos y cumpleaños de músicos icónicos como Roger Waters de la banda Pink Floyd quien celebró sus 81 años, Bruce Springsteen que alcanzará sus 75 y Freddie Mercury quien estaría celebrando sus 78 años.

Tras cumplirse este mes 36 años de la realización del gran “Concierto de conciertos” dedicado al rock en español, me inspiré a compartirles una historia que me enorgullece como músico aficionado y como testigo cercano de uno de sus capítulos. Prepárense para conocer la historia de uno de los eslabones perdidos de nuestro rock en Colombia.

Para intentar hacer la historia corta, es cuestión de remontarnos al cine de los años 50 cuando se estrenaba en el Teatro El Cid de Bogotá la película Al compás del reloj protagonizada por Bill Haley y su banda The comets. Esta película marcó todo el inicio, era 1957.

Para principios de los 60 la juventud estaba inmersa en la ola de la Beatlemanía y absorbidos por la influencia norteamericana de artistas como Elvis Presley y Little Richard.

Más adelante emergieron nuevas expresiones latinas como Enrique Guzmán y Sandro de América que contagiaron rápidamente.

Inspirados, empezaron a conformar grupos juveniles y a producir sencillos que incluían canciones con este estilo rebelde y vanguardista.

Un ejemplo de esto fue la conformación del grupo The Flippers, una banda bogotana que grabó su primer sencillo en 1965 con la versión de “Doo wah diddy diddy” del músico británico Manfred Mann, la cual se convirtió en un hit de temporada.

Un año antes, como resultado de la fusión de dos bandas con gran talento orquestal surgía el emblemático grupo The Speakers quienes se preparaban para abrir el concierto del mexicano Enrique Guzmán durante su visita a Bogotá. Dos años después grabarían su primer álbum.

Para el año 1966 varios grupos colombianos como los Yetis, los Young beats y los Tornados firmaban con sus disqueras y se enclaustraban en los estudios de grabación.

Viajando más atrás, para 1963 los prodigiosos “Daro Boys” debutaban con su segundo disco que incluía las canciones “Diana” del compositor Paul Anka y “Quiéreme siempre”, versiones que acompañarían su propuesta habitual de música Bossanova, Jazz y Bambuco como respuesta a la nueva ola que se difundía.

Todos estos precursores del rock colombiano disfrutaron de gran popularidad gracias a sus múltiples giras por Colombia y a la difusión nacional del programa “El club del Clan” que se emitía por radio y televisión para promover las nuevas figuras del twist y el a go-gó.

De repente, algo ocurrió en 1963 durante la final de un concurso de música en el que participaron más de noventa jóvenes durante las emisiones del programa “Bailando en TV”; se estaba conformando el cuarteto más irreverente del rock and roll del momento que meses después grabaría un álbum bajo el sello Sonolux y emprendería una gira por Centro América para su promoción. Nacía el grupo Los Pelukas.

Vestidos de saco, corbata y exhibiendo pelucas blancas, sus integrantes Jaime Mondragón y Alberto Botero interpretando las guitarras y las voces, el reconocido José Armando torres “cocacolo” en la batería y Luís Alfonso Gutiérrez en el Bajo, escribirían el prólogo del que sería el primer álbum larga duración de Colombia dedicado en su totalidad al rock and roll, convirtiéndose en una joya de colección.

Con su álbum “Son la locura desatada” producido en febrero de 1964, interpretaron canciones traducidas al español en las que incluyeron 6 obras de los Beatles. Este disco incluyó los primeros arreglos con gritos de histeria propios de la cultura rock grabados en una producción colombiana.

Dentro de sus composiciones se encuentran dos twists, “Cara de acuarela” y “Sueño de amor” en los que el peluka Alberto Botero Buitrago, nacido en el viejo Caldas, participó en la composición, con su guitarra y su voz.

Este peluka es nuestro aporte nacional a las conmemoraciones septembrinas del rock. Alberto celebró este mes sus 79 años en Cali desde el rol enternecedor de abuelo y roquero retirado. Este dinosaurio y eslabón perdido del rock nacional es mi papá. ¡Feliz cumpleaños mi peluka!

Comments

viernes 13 de septiembre, 2024

Otras Noticias