La partida de Héctor Viveros
Los cantantes salseros están en vía de extinción.Los mejores representantes de las generaciones pasadas se están marchando. Es una escuela que no se reproduce con facilidad, más grave aún cuando Cuba y Puerto Rico, ya no lo hacen, tampoco Nueva York. Un verdadero cantante salsero era de por sí un gran bolerista.
Dentro de esta perspectiva se ubicaba Héctor Viveros, quien tuvo la fortuna de ser uno de los fundadores del grupo Niche, donde grabó algunos temas que no trascendieron y posteriormente deambuló en dos agrupaciones de música tropical como Los Caribes y Los Tupamaros. Regresó en 1987 al grupo Niche, pero se vio involucrado en la división por la cual nació la orquesta Los Niches, donde permaneció muchos años. Viveros tuvo un gran tema grabado con Willie Salcedo llamado Falsedad y años después El Gran Conquistador, con Los Niches. En estos viajes, cuenta Carlos Córdoba, se encerraban en las habitaciones a improvisar boleros.
Así como surgió la excelente idea de hacer una agrupación de boleros, exclusivamente. Nació un jueves de Zaperoco y desde la primera noche todo el mundo quedó sorprendido por las interpretaciones de Héctor Viveros. También fue acertado la unión de Leo Sarria, podían compartir una canción con facilidad. A partir de esta recuperación, José Aguirre lo lleva a su Big Band. Viveros encontró el espacio que necesitaba, el género que lo magnificaba, con esa potente voz.
Fue dura su partida, y esa descarga emocionada que le hicieron los músicos amigos en el cementerio quedará grabada en nuestros corazones para los que estuvimos ahí. Un sonero y un bolerista que se va, pero sobre todo, un bolerista.