La paz completa
Con el inicio de la fase pública de negociaciones con el ELN, se abriga la esperanza de tener por fin en Colombia una paz completa. Estamos trasegando los caminos de la paz, no parece probable a pesar de temores y dificultades- que el proyecto estratégico de la construcción de la paz en nuestro país fracase.
El proceso con el ELN generará un clima favorable que permitirá no solo avanzar en su negociación, sino que contribuirá con el fortalecimiento de una opinión pública afecta a la solución negociada del conflicto armado.
Nunca he logrado comprender cómo los que sueñan con un país sin guerrillas porque las odian y les atribuyen todos los males no acompañan resueltamente una salida negociada, esta sería la mejor manera de librarse de su presencia, sin los costes económicos, morales y políticos que hemos tenido que asumir.
Sigo creyendo que los acuerdos logrados en La Habana son los mejores posibles y hay que defenderlos con la palabra, el arte, la movilización, pero también considero importante que un mayor número de colombianos pueda respaldarlos, de esta manera tendríamos un país más dispuesto a reconciliarse y a cumplir con lo pactado. Si el país comprende la naturaleza democrática de los acuerdos y desvirtúa las falacias predicadas, la paz será el proyecto político de nación que allanará el camino para superar nuestras dificultades históricas, asociadas con un déficit de democracia y por consiguiente de justicia social.
A los elenos les damos la bienvenida a esta dura lucha por La Paz de Colombia, si la concretamos entre todos, seremos suficientemente recompensados y Colombia caminará sin marcha atrás, hacia el sendero de la paz y democracia.