La soledad del Alcalde

Fernando Tamayo

A raíz de la crisis generada por el covid-19 aun los más enconados contradictores de Jorge Iván Ospina deben reconocer su templanza y valentía, que a veces linda con lo suicida.

A diferencia de sus colegas en otras capitales quienes coordinan a la distancia, utilizando herramientas tecnológicas y mediáticas, como generales moviendo sus piezas tras las líneas, Ospina siempre está al frente uniendo su propio destino al destino de la gente.

Este mensaje, pese a las críticas, consideró que es un mensaje fuerte, contundente y políticamente correcto, porque es en los momentos de crisis, como el que vivimos, que la gente espera ver, sentir, a sus gobernantes trabajando hombro a hombro, sin esconderse, asumiendo los mismos riesgos que asumen las personas que están en la primera de línea de contención de la enfermedad.

En otras palabras, es la primera autoridad del Municipio la que sirve de ejemplo de compromiso de trabajo.

Por eso, resulta totalmente desconcertante y contradictorio que frente a este ejemplo sus subalternos, no todos pero sí muchos, no den la talla; resulta indignante, por el nivel de indolencia y por solo mencionar un caso, que en una dependencia por omisión de las medidas de bioseguridad por parte del director terminen varios funcionarios contagiados, algunos con preexistencias, lo que obligaba a que cumplieran sus funciones por teletrabajo; cómo explicarle a la ciudadanía que por irresponsabilidad del mismo funcionario todo el gabinete, incluido el alcalde, podrían haber sido contagiados y no por un acto de compromiso con el trabajo, sino por un acto de profundo irrespeto por la vida de sus compañeros de equipo, pues asiste a un consejo de gobierno pese a estar esperando los resultados de la prueba del covid.

Frente a este panorama, resulta comprensible el llamado del alcalde, quien termina reconociendo su desconcierto ante la situación provocada por otros y a la que él, como siempre, debe salirle al paso.

Las crisis sacan a relucir lo mejor, pero también lo peor de los seres humanos, y eso genera la oportunidad de cernir, más a sabiendas que la única forma de sortearlas es confiando en el equipo que se ha conformado y sus respectivas pertinencias. Pero cuando al líder, a la cabeza, encima de todo le toca asumir las omisiones de sus subalternos, la situación tiende a convertirse en abrumadoramente desgastante y afecta la efectividad,

Y aunque es una soledad que podría ser evitada, muy solo, extremadamente solo se encuentra el alcalde Ospina en esta gesta por la vida.

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jueves 2 de julio, 2020

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