La suma de todos los miedos

Carlos Alberto Botero Roldán

Con presuntas solicitudes por parte de varios países del mundo, el gobierno norteamericano dio luz verde para iniciar el “Proyecto Libertad” en el estrecho de Ormuz.

Su objetivo es reabrir el estrecho protegido por la Guardia Revolucionaria Iraní, pero con un nuevo desafío: No desacatar el veto impuesto el mes pasado por Rusia y China para evitar una intervención militar encubierta y un escalamiento mayor del conflicto.

Hace unas semanas el Consejo de Seguridad de la ONU vivió uno de sus episodios más tensos del año cuando Rusia y China vetaron esta resolución impulsada por Estados Unidos y países del Golfo para garantizar la libre navegación en el Estrecho de Ormuz.

La propuesta buscaba coordinar escoltas armadas y operaciones defensivas por parte de Estados Unidos, pero fue rechazada por Moscú y Pekín, que la consideraron una vía indirecta hacia una intervención militar.

Al parecer, hoy los Estados Unidos no la acatará.

¿Será ésta entonces, la Suma de todos los miedos?

Recordemos que Rusia y China cuentan con el poder de veto ante la ONU porque son miembros permanentes del Consejo de Seguridad junto con Reino Unido, Francia y Estados Unidos, ese estatus les otorga el mayor poder geopolítico según la Carta de las Naciones Unidas.

Estados Unidos, por su parte, intenta reforzar su liderazgo marítimo y garantizar la seguridad energética, mientras Rusia y China consolidan un bloque que desafía la influencia occidental y protege a sus aliados regionales.

El uso del veto, más que un mecanismo de equilibrio se ha convertido en una herramienta estratégica para moldear el orden internacional.

En este escenario, la ONU queda atrapada entre la urgencia de actuar y la parálisis que imponen sus propios equilibrios de poder, reflejando un mundo cada vez más fragmentado y competitivo.

El veto representó un duro revés diplomático para Washington y un mensaje claro sobre el reacomodo de fuerzas globales.

Pese a los intentos fallidos del 6 y el 28 de abril para reabrir el debate, la Asamblea General intenta retomar el tema ante el riesgo de una crisis humanitaria y económica global.

El secretario general António Guterres advirtió que la prolongación del bloqueo podría desencadenar una emergencia alimentaria, afectando a millones de personas por el colapso de las cadenas de suministro.

Aunque no vinculantes, estas intervenciones aumentaron la presión diplomática sobre Irán y sobre las potencias que bloquearon la resolución.

Comments

lunes 4 de mayo, 2026

Otras Noticias