Las emisoras piratas
La Fiscalía y el ejército nacional acaban de sacar del aire a más de diez emisoras piratas que funcionaban en Cali, algunas de ellas se habían convertido en las primeras en audiencia, sobre todo con el género salsa, teniendo en cuenta que las emisoras comerciales se fueron de la salsa y, por otro lado, cobran la célebre payola.
Hoy en día la música funciona a través de las redes sociales. El sistema AM, ciertamente, se encuentra muerto y el FM que nació para la música está revaluado por cuanto la juventud tiene otros sistemas para consumir la música, es decir, no necesitan de las emisoras. Expresiones como el urbano y el reguetón no funcionan en las emisoras tradicionales. Los únicos que siguen pensando que las emisoras son importantes son algunos salseros.
Hay que decirlo, para nosotros que somos salseros, el género más atrasado es éste, el músico trabaja poco y es muy convencional.
Las emisoras piratas naturalmente reciben la persecución de la ley porque supongo no pagan nada, impuestos, ni Sayco, en fin, creo, no estoy exacto en cómo funcionan siendo públicas sin cumplir la legislación colombiana.
La radio, como el canal RCN, está en crisis. Los canales regionales no tienen registro alguno, salvo sus noticieros. En los programas deportivos que fueron poderosos hace dos décadas hoy sus empleados trabajan por cupos.
En este contexto, la situación para un nuevo artista es muy complicada, aún para las llamadas orquestas de gran nombre. Los salseros no tienen como pagar payola.
Hay que aceptar que todo está cambiando y el que no se adapte a las transformaciones no encuentra ubicación en el mercado y en el consumo.