Las invasiones de tierras
No es para menos la preocupación en el sector azucarero por las afectaciones tanto económicas como sociales que ha tenido la invasión de tierras en el norte del Cauca.
Según el reciente informe de Asocaña, a la fecha los indígenas han invadido 1.000 nuevas hectáreas, ocasionando que se hayan dejado de producir más de 75 mil toneladas de azúcar y la pérdida de cerca de 3.500 empleos en la zona, especialmente de miembros de comunidades afro y campesinas.
Lo anterior está gestando un conflicto racial sin precedentes en la región.
El gobierno no puede seguir dándole largas a este tema, un tema transversal a todas sus dependencias.
¿Cómo se entiende que un gobierno plantee una paz total basada en el diálogo pero no acompaña esta problemática? ¿Cómo se interpreta que una vice afrodescendiente y caucana, encargada del desarrollo y la equidad en las regiones, no se apersone del asunto? ¿Por qué se inician diálogos regionales vinculantes sin priorizar semejante conflicto? ¿Cuál será la base de una reforma agraria si a Minagricultura no le importa que cese la producción de mil hectáreas de tierras? ¿Qué podemos esperar de una ministra del Trabajo a la que no le importa que se pierdan 3.500 empleos? ¿Cuáles pueden ser las exigencias a un ministro de Defensa que pasa por alto acciones de hecho que tienen un impacto regional tan alto? ¿Qué podemos esperar los colombianos sobre el respeto de la propiedad privada si los invasores pueden actuar sin que nadie se los impida? El norte del Cauca está manga por hombro, sin ley ni orden. ¿Hasta cuándo lo veremos cómo si no fuera con nosotros?