Litigante

Luis Ángel Muñoz Zúñiga

Se desanimarán para leer esta columna en razón a su título. Algo similar me ocurrió en el cine, pero disimulé para no contrariar a mi amiga abogada. Qué pereza “Litigante”, imaginé un tema de derecho, diálogos aburridores, un sindicado, una locación oscura y encerrada como es la justicia.

Pero, ¡qué sorpresa!, a los cinco minutos me sentí espectador de una obra maestra, aunque con título engañoso, el segundo filme de Franco Lolli, el director de quien yo auguro suplirá el vacío dejado por Ingmar Berman. Ese sabor me quedó desde el 2015 por su ópera prima “Gente de bien”.

Ahora, “Litigante” confirma mi afirmación. Lolli, con su título engañoso porque es secundario, se le mide a temas difíciles: la condición humana, los sentimientos, los lazos consanguíneos, la gratitud familiar, la afectación tras un desahucio médico, las presiones laborales y la corrupción en las contrataciones. Pero mi mayor sorpresa, no lo podía creer, fue ver de actriz principal a la columnista y docente universitaria Carolina Sanín.

Lolli es experto caza talentos hasta atreverse proponerle a la escritora que por varias semanas cuelgue el periodismo, la cátedra, la crítica, apague su teclado y se ensaye frente a las cámaras. Y de qué manera tan espectacular lo hizo Carolina. Si hace años leo sus columnas, ahora mientras en cartelera exhiban “Litigante”, repetiré silla. Confieso que me pone en una encrucijada: preferirla como escritora o como actriz Quisiera verla en más películas de Lolli, que ya se perfila con su cine de autor. Si cada disciplina exige dedicación y tiempo, ella sabrá escoger, es valiente e inteligente.

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viernes 29 de noviembre, 2019

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