Los dos idiomas del ELN
Luego de la firma de los acuerdos con las Farc, superando la etapa de negociaciones, todo apuntaba a que sería menos complicado un pacto para poner fin a las hostilidades del Ejército de Liberación Nacional, ELN.
Los hechos acontecidos en los últimos 20 días muestran a un ELN dispuesto a perpetrar acciones terroristas, recordando episodios que creíamos superados, como el ataque contra una estación de policía en Barranquilla causando la muerte de siete uniformados.
Parece contradictoria esa actuación violenta mientras profesan voluntad de paz, reflejando una división interna en la agrupación. Existe un sector insurgente que quiere dar por terminado el conflicto y otro que trata de demostrar una fortaleza militar que no tiene, poniendo talanqueras a las conversaciones.
El ELN está equivocando el camino y escogió el peor momento para ‘mostrar los dientes’ con ataques terroristas. En un año electoral como el que estamos viviendo, lo único que logran es dar argumentos a los detractores del proceso de paz para motivar sus campañas y difícilmente alcanzarán otro período como el actual con la misma voluntad por parte del Gobierno.
Con su conducta, el ELN está logrando el repudio de la ciudadanía y desacreditar los acercamientos para un proceso de paz, por el desprecio que causa el doble lenguaje de buscar la reconciliación y hacer la guerra, llegando a ‘pactos’ con otras organizaciones violentas como bandas criminales y disidentes de las Farc.
Los objetivos trazados para las conversaciones con el ELN no se están logrando y los resultados esperados se ven cada vez más lejos, mucho más en esta carrera contra reloj que empezó el actual gobierno.