Los retos de Garrido
Después de dos meses de administración Armitage, el empresario Armando Garrido Otoya se posesionó como nuevo presidente de Metrocali, entidad con la cual tendrá la responsabilidad de organizar el transporte de una ciudad que crece en usuarios con un sistema en crisis y que aún no se consolida después de siete años de operaciones.
El déficit de buses, el incumplimiento de planes de servicio de operadores como Unimetro y la mala percepción de los caleños frente al servicio de transporte – con cerca del 70% de insatisfacción, según la encuesta del programa Cali Cómo Vamos- nos lleva a pensar que Garrido no tendrá una gerencia fácil.
Este ingeniero civil no sólo deberá trabajar por hacer que los caleños crean y se sientan orgullosos de su transporte a partir de un buen servicio, sino que tendrá la exigente tarea de trabajar de la mano con la Secretaría de Tránsito para enfrentar la piratería que tanto daño le hace a las arcas del sistema.
Metrocali, debe convertirse en una empresa de servicios donde se logre mejorar la operación de las rutas, diseñar un buen plan de movilidad, ajustar el esquema contractual que tienen con los concesionarios, priorizar la vinculación de una nueva flota, llegar al número de pasajeros que lleve a la empresa a punto de equilibrio, mejorar la accesibilidad de las tarjetas y hacer un acuerdo con los dueños del transporte tradicional (buses y gualas).
El nuevo gerente de Metrocali no puede desconocer la importancia de seguir impulsando en las estaciones campañas de cultura ciudadana que promuevan en los cerca de 500 mil usuarios que mueve al día el sistema el respeto por el principal transporte público de la ciudad.