Malabarismos en el centro político

Alberto Ramos Garbiras

El Centro Político si puede funcionar . En la mayoría de los países de la Unión Europea existe un centro político, llegó un momento, a altura del año 2008, donde había coaliciones en el 79,4% de los Estados de la Unión Europea, hoy 28 de los países están regidos por Gobiernos de coalición, serán más de 421 millones los europeos gobernados por coaliciones, frente a 125 millones en países con Ejecutivos monocolor. Eduardo Pizarro , en un interesante análisis, expreso que, “Si miramos el panorama internacional, es interesante constatar que hoy en día las naciones que han logrado conformar las sociedades más admirables en todo el mundo –Canadá, Islandia, Suecia, Noruega, Finlandia y Dinamarca y, en buena medida, salvo algunos períodos, Costa Rica y Uruguay– han estado gobernadas ya sea por coaliciones de derecha o izquierda moderadas, que se han alternado en el poder de manera pacífica.( Pizarro, 2020)

La polarización política facilita lo perdurable de dos extremos enfrentados para disputarse el poder y enciende la llama de las pasiones a la adscripción de esos proyectos a veces personales de líderes “iluminados “ )populistas de derecha o de izquierda),que acaparan la atención y atizan las pasiones, es peligroso porque puede desembocar en violencia y obnubila los sentidos, no dejan otra opción y achicando a las fuerzas políticas alternativas. Entonces la polarización de la sociedad, por el apasionamiento y lo híspido como se tornan las relaciones sociales con intereses en lo político, en medio de las desavenencias interpersonales, dejan vacío al centro político, Aunque este trate de reconfigurarse el electorado se le escapa, se le puede difuminar, porque al momento de decidir se trasladan a uno de los extremos.

En un país donde la polarización perdure y esa extensión en el tiempo cubra toda la actividad política, a quien más le conviene la continuidad de la crispación es a los lideres de los dos extremos para que la competencia electoral se de entre ellos, con el fin de disputarse el poder sin las interferencias del centro político que les quitaría o arañaría votos de uno y otro lado, pero sobre todo a la derecha, que perdería electores porque se trasladarían a la opción del centro político para buscar tranquilidad o sosiego. Así, el apaciguador de la polarización resulta recibiendo todas las afrentas agazapadas de quienes desean verlo diluirse. Y se les aplicaran las tácticas que arruinen el proyecto político centrista. Un partido centrista siempre recibirá presiones de uno de los extremos, o de los dos para que respalde uno u otro proyecto de trámite legislativo , o como aliado de ocasión en una elección de órganos de control, o en el trámite de una moción de censura, o ante cualquier decisión de repercusión nacional.

Si el partido político de centro o la coalición de centristas de izquierda, llegare al poder, deberá promover las reformas de estabilización y modernización que ese país necesita para obtener durabilidad porque estará sometido a las presiones de los extremos que querrán volver a competir sin interferencias. O el centro izquierda debería buscar asociarse con la izquierda para avanzar en los cambios sociales y cogobernar como en Alemania (ver casos de Angela Merkel(16 años) y Olaf Sholfz, que está empezando). Esta es una forma de fortalecerse y evitar la desestabilización. El centro político no puede sostenerse solo por mucho tiempo; si es de izquierda y logra ganar las elecciones tiene que armar otra coalición dentro del Congreso , con los afines para que lo refuercen ante las embestidas de la derecha . La creación de partidos pequeños de izquierda, o de derecha lleva a la dispersión y afecta la opción de permanencia del centro político porque se desperdigan y atomizan los votos y carecerían de organicidad para competir.

El desencanto de ciertas capas de la clase media al no ver prosperar los esfuerzos individuales , el apoyo al libre ejercicio de las profesiones y las empresas fundadas hace que defecten o se retiren de su adhesión a proyectos de la derecha y sean cada vez más independientes de criterio; pero otras capas siguen creyendo en la movilidad social con los canales de libre mercado, por lo tanto, apoyan a las derechas. Entonces es muy arriesgado afirmar esquemáticamente que los partidos de derecha incorporan o abarcan a todos los ricos, los partidos de izquierda convivan y son respaldados por todos los pobres y que los partidos de centro son apoyados por la clase media. Ese es el enfoque primario en la relación partidos y relación con el dinero y los bienes materiales. Pero ese enfoque si permite comenzar a identificar a las clases, sectores y estratos sociales.

Si revisamos la visión de Adam Smith, sobre la sociedad tripartita donde la clase media sirve de amortiguación; o la visión norteamericana de la segunda postguerra acerca de la importancia de la clase media para sostener la Democracia por estar en la mitad de las clases antagónicas y servir de colchón para evitar la mayor confrontación que acelere una revolución, evitando así la expansión del comunismo; hoy a la clase media ( por sus tres capas: media-baja, media-media y media-alta), no pueden mirarse ni afirmarse que por esas apreciaciones sea equivalente la clase media a las apetencias del centro político, o se inscriban en militancias de centro político, porque dentro de la dinámica neoliberal las clases media-alta y media-media se derechizaron por no tener conciencia de clase y estar esperando más ascenso dentro de la economía de mercado que les permitía competir. Solo la clase media baja es susceptible de ser más firme con los proyectos del centro político de izquierda o se simpatizar con las izquierdas. La falta de esa conciencia de clase y el ser usados por la derecha atrayéndolos con la convocatoria a ganar ascenso social desde las oficinas de profesionales independientes, o como comerciantes prósperos, desde las pequeñas industrias, y los halagos de movilidad social, los hace cercanos a los partidos de derecha. Pero la desestructuración de las clases medias por ser presas de los impuestos sin poderlos eludir, y la evasión/elusión de los de arriba, ha llevado a la ruina a los que aspiraban a serlo, más sin embargo consideran que debe defender lo alcanzado, apoyando para ello a proyectos antidemocráticos que los acercan a un ideal de futuro próspero, y son susceptibles de ser envueltos por proyecto fascistas de defensa de las tradiciones.

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domingo 13 de febrero, 2022

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