¿Médicos venezolanos?
Me uno a la declaración del 14 de julio que ha emitido el Colegio Médico Colombiano con relación a la posibilidad que los denominados médicos integrales comunitarios (MIC) que se forman en Venezuela, con un plan de estudio distinto al del pregrado en medicina en Colombia, sin el rigor académico y experticia universitaria, entren a convalidar títulos en nuestro país, a fin de prestar servicios de salud.
Se sabe a diario de las múltiples demandas que existen por mala práctica médica, a pesar que quienes hoy ejercen la medicina tiene una formación juiciosa, estricta, que permite tener buenos estándares en atención en salud. Pero traer venezolanos que no son titulados como médicos, como lo afirma el comunicado del colegio médico colombiano, a que validen sus títulos sin el nivel académico exigido en nuestro país, es abiertamente contrario al orden constitucional, legal y en especial a la búsqueda del mejoramiento continuo en la prestación de servicios de salud.
Si se lleva varios años en la brega de evitar que médicos que no son especialistas en cirugía plástica practiquen intervenciones de esta índole, aun con la experiencia consolidada que ya tienen, y algunos estudios que sustentan conocimiento en la materia, sin que se haya aprobado ley alguna para regular estos procedimientos, cómo será permitir que ingresen personas a ejercer una profesión que desconocen, y que se advierte con anticipación, puede provocar caos en la salud de los colombianos.
Esta es otra cruzada que debe iniciarse en el campo de la salud, amén de la propuesta de reforma que fue ahogada en la legislatura anterior.