Menos buses
La Alcaldía anunció la salida de 653 buses tradicionales que aún circulan en la ciudad. Progresivamente hasta agosto dejarán de funcionar diez empresas: Alameda, Coomoepal, Decepaz, Bretaña, Villanueva, Montebello, Recreativos, Río Cali, Ermita y Cañaveral, desapareciendo 13 rutas, con lo cual se acabará finalmente el antiguo sistema colectivo.
Sin duda alguna, la convivencia de ambos sistemas ha impedido la consolidación del MIO y hace mucho tiempo la ciudad está en mora de acabar con el paralelismo.
Sin embargo, la realidad es que han sido las deficiencias en la flota del mismo las que han dificultado el proceso e impedido la eliminación del viejo modelo. La pregunta que hay que hacerse ahora es: ¿Los operadores del MIO ya cuentan con los vehículos suficientes para prestar un buen servicio en términos de cobertura y frecuencia? Los antecedentes de decisiones similares no son positivos y la ciudad lo que ha afrontado es el deterioro progresivo en la prestación del servicio, afectándose sustancialmente la calidad de vida de los caleños.
La realidad es que ante la salida de los buses anteriores la demanda ha sido suplida por el transporte pirata. Vehículos particulares, motocicletas y viejas busetas se convirtieron en la alternativa de movilidad de miles de caleños, generando un nuevo factor de desorden en las vías y poniendo en riesgo la seguridad de los pasajeros.
Confío en que en esta ocasión la administración esté tomando las medidas necesarias para que ante el retiro de estos buses, el servicio lo supla el MIO y que no conduzca al fortalecimiento del transporte ilegal.