Mi voto es con Paloma: La tranquilidad de elegir el camino correcto
El menoscabo de la confianza pública constituye un síntoma estructural de nuestra época; hoy, el decoro político se encuentra severamente agredido por la ausencia de un carácter firme, carente de principios rectores y propenso al acomodo coyuntural.
Frente a ese panorama de voluntades claudicantes, acompañar a Paloma desde su primer paso no es un simple acto de adhesión electoral, sino una declaración de principios; una legítima rebelión del criterio ante el desarraigo ético.
En tiempos donde la política suele reducirse al espectáculo mediático, es aquí donde radica el valor diferenciador de una propuesta cohesionada por la claridad ideológica y el rigor técnico
Paloma Valencia se ha consolidado como el eje de esta resistencia intelectual, un atributo escaso en tiempos de consignas vacías, y marcando una distancia insalvable con aquellos que han observado la crisis desde el exilio dorado.
La constante, contundente y argumentada oposición de Paloma durante estos cuatro años al gobierno Petro no ha sido un ejercicio de pirotecnia verbal, sino un desafío riguroso y valiente.
Le acompañan connotadas mentes brillantes del país como los doctores Peñalosa, Cárdenas, Pinzón, Galán, Gaviria, Luna, quienes encarnan esa élite del pensamiento y la acción que el país reclama; junto con la inteligencia técnica y agudeza estadística del candidato vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo.
Estamos ante la configuración de un seguro bloque de gobierno, cuya principal credencial es la idoneidad, la coherencia, la rectitud, la decencia y una indiscutible altura intelectual para gobernar.
El despertar político en las regiones ya no depende de consignas, sino del impulso de un civismo femenino que promueve el voto libre, consciente y arraigado a la tierra.
Agrupaciones como las Damas Cartagueñas por la Democracia han marcado un hito. Bajo su iniciativa, reflejada en la histórica jornada del pasado 6 de mayo en Cartago, la movilización ciudadana demostró que es posible devolverle la seriedad y la confianza a nuestra democracia.
Este encuentro manifestó con vigor el respaldo a Paloma Valencia y a su fórmula a la Vicepresidencia, Juan Daniel Oviedo, convocando además a las figuras más insignes de la gran Consulta por Colombia. Fue, en esencia, una lección de alta política desde la provincia; un ejercicio de dignidad regional frente al asfixiante centralismo que frena el desarrollo del Norte del Valle.
Mirando con realismo el tablero electoral, a nivel nacional el paso de Iván Cepeda a segunda vuelta es casi un hecho porque la izquierda tiene un voto fiel que le asegura el cupo; ante esto, el verdadero reto de la centro derecha es elegir con quien ganarle, y es ahí donde Paloma Valencia tiene más opciones que Abelardo de la Espriella.
Mientras de la Espriella representa una derecha radical que emociona a los suyos pero asusta a los moderados, Paloma genera menos resistencia y puede sumar apoyos en el centro.
En una segunda vuelta no gana el más extremo, sino el que logre unir a los indecisos. Por eso, el perfil fuerte de Abelardo termina uniendo a la izquierda en su contra, mientras que el tono más institucional de Paloma le permite atraer el voto urbano y liberal necesario para ganarle a Cepeda.
Por ello mi voto es con Paloma: La tranquilidad de elegir el camino correcto.