Morir de Covid

Rosa María Agudelo Ayerbe

La semana pasada causaron un gran impacto las declaraciones de la Secretaria de Salud de Cali sobre la ampliación de cobertura de hornos crematorios e inhumaciones. La funcionaria informó que la ciudad quedó con capacidad para enterrar 500 cadáveres diarios.

Afirmaciones frías y descarnadas de quien representa la gestión de la salud, pero que responden a la otra cara de la moneda del comportamiento de una enfermedad. Lo cierto es que no podemos seguir sólo pensando en términos de contagiados o en la capacidad de atención de los servicios de salud para tomar las medidas con las que se pretende atender la emergencia por el covid. Las ciudades deben activarse.

Las personas no pueden seguir guardadas durante 18 meses mientras se descubre un tratamiento o se procesa una vacuna. Tenemos que aprender a vivir con la enfermedad y aceptar que muchos se van a morir de ella. Pensemos en lo siguiente, el 7 de diciembre de 2019, día de la celebración del campeonato del América, 6 personas fueron asesinadas y otras 6 murieron en accidentes de tránsito.

Hoy nos angustia saber que por Covid están muriendo cerca de dos al día. ¿Cuántas más mueren por otro tipo de patologías? La muerte es un tema que nos confronta y ahora lidiamos con una nueva causa que puede paralizarnos. Sin embargo, esta comparación nos invita a entender las palabras de la Secretaria en el sentido en que las medidas deben contemplar la mortalidad.

Sin duda, el covid nos produce miedo y hay que hacer lo posible para disminuir el contagio, pero lo cierto es que si seguimos paralizados la catástrofe social y económica será más grave que la sanitaria.

Comments

lunes 11 de mayo, 2020

Otras Noticias