Nación y Alcalde, salven los proyectos
La relación del Gobierno Nacional y la Alcaldía de Cali es toda: seguridad, educación, salud, transporte masivo, Jarillón, infraestructura, servicios públicos, etc., y ante el empalme que arranca a más tardar el 16 de junio próximo, es urgente que nada quede en el aire. Llamo la atención de tres áreas críticas para el futuro de la ciudad y que se van a quedar sin viabilidad económica y fiscal:
El MIO se ha ejecutado en convenio de cofinanciación entre Cali y la Nación, 70% de aporte para la infraestructura por parte del Gobierno y el 30% invertido por los caleños.
Esto no se ha cumplido, hubo recortes de obras para el sistema, entre ellas la Troncal Oriental, semaforización electrónica de los corredores, puentes vehiculares, etc., que le daban la factibilidad técnica.
El Jarillón, compromiso nacional y local del año 2002, reubicar 8777 familias, queda con un tercio de viviendas sin financiación, problema social y ambiental.
Las Megaobras, proyecto municipal con alcance nacional, por tratarse de la vía a Buenaventura y la salida a Jamundí por la Avenida Circunvalación, es de $1.1 billones, que se puede arreglar con grandeza de ciudad.
Somos la ciudad más pobre del país, más alta tasa de informalidad, subempleo, desempleo y violencia en homicidios/año. Maurice Armitage debe buscar como mínimo un acuerdo de entendimiento con los ministros salientes, para salvar el MIO, las Megaobras y el Jarillon.
La campaña para elegir nuevo alcalde comienza el 17 de junio, no puede ser que la Nación y la Alcaldía incumplan y nos dejen una ciudad inviable fiscal, económica y socialmente.