Nada personal
Mis críticas a la anunciada programación de la Feria de Cali ha dejado una confusión referente a Luz Adriana Latorre, directora del evento, sobre quien sólo tengo para valorar la pasada gestión y el esquema que se está presentando hasta el momento. No tengo nada personal contra ella. El año pasado critiqué todo, salvo el evento de coleccionistas, realizado por Gary Domínguez, porque eso tiene un sello propio. En este año simplemente le presenté mi proyecto de tributo a Celia Cruz, que ella no consideró y que resultó siendo un éxito indiscutible en el Mundial de Salsa.
Mi crítica es que el esquema es lo mismo de lo mismo, con un Salsódromo que no tendrá cambios porque Andrea Buenaventura, gran profesional, considera que las críticas escritas por Valverde no valen la pena.
En cuanto al Festival de Orquestas, creo que si tuvieran la voluntad de cambiar semejante bodrio, podrían hacerlo. Eso no guarda sino el nombre del gran evento que le dio a Cali el título de capital de la salsa.
El otro gran evento es el super concierto, bien sea que se escoja hacerlo la propia entidad o concesionarlo. Ahí está la joya de la corona, en cuanto a lo económico. Se pudiera hacer un revolcón absoluto y salirse de lo mismo. De esto depende la misma contratación de agrupaciones para la inauguración y el cierre de la Feria. Me alegra que el rumor de Van Van no sea cierto. Tengo un enorme aprecio por Gilberto Cárdenas, a quien considero un gran empresario, un profesional valorado por un artista tan difícil como Rubén Blades, y, sobre todo, gran ser humano. De verdad, no hay nada personal, mis críticas son a los resultados porque eso es lo que yo miro y analizo. Eso sí lo garantizo.