Naturaleza y política

Hugo E. Gamboa Cabrera

Dialogando con amigos sobre el porqué nuestro país es tan corrupto, unos sostienen que esa es nuestra naturaleza y otros les achacan el problema a los políticos. Yo sostengo que es más de lo segundo, con un poco de lo primero. Sin embargo, no olvidemos que el Libertador Simón Bolívar ordenó fusilar, en su tiempo, a 200 personas por ese flagelo, lo que quiere decir que la ambición rompe el saco desde hace varios siglos.

Ese deseo intrínseco de querer ser ricos sin importar como, sin importar consecuencias ni valores, nos tiene jodidos. Y lo más sorprendente es que entre más avanzamos en la modernidad, con una tecnología hoy 5G, la corrupción también se tecnificó. No importan los órganos de control fiscal ni los de justicia.

Esos también entraron a ser parte del entramado. Por ahí de vez en cuando pescan y condenan, como para disimular, a un escuálido pez, sin mucho de adónde despellejarlo, pero, eso sí, gracias a la casa por cárcel y al vencimiento de términos, a los “peces gordos” o de cuello blanco como también los denominan, nada les pasa; salen indemnes de acusaciones como esas de echarse al bolsillo, sin sudar, el dinero de quienes pagan cumplidamente sus impuestos. Y lo más tenebroso, algunos aspiran a la Presidencia de la República.

Duele, por demás, que algunas grandes empresas de la salud, recobren al Fosyga sumas altísimas e ilegales por medicamentos que no están en el P.O.S. y, lo peor, no le paguen a hospitales y a ciertas clínicas para quebrarlos y que solo funcionen las de amigos con los que “se comparten negocios.”

Comments

domingo 25 de octubre, 2020

Otras Noticias