No avanzan investigaciones por Odebrecht
El caso de corrupción más grande de América Latina no ha sido investigado en Colombia con la rigurosidad que se exige. Me refiero al escándalo de Odebrecht, que para conseguir jugosas contrataciones pagó comisiones millonarias, superiores a los 800 millones de dólares.
En muchos países la mayoría de los implicados ya están vinculados a procesos penales, sin embargo, en Colombia no ha ocurrido lo mismo, aún no existe un proceso formal contra los llamados ‘peces gordos’ que presuntamente recibieron dineros para permitir que la empresa brasileña ganara las licitaciones.
Poco se ha dicho sobre los recursos que llegaron a la campaña del exmandatario Juan Manuel Santos. La justicia tampoco avanza en determinar si Roberto Prieto, exjefe de campaña del expresidente Santos, recibió de Odebrecht un millón de dólares para financiar la reelección en 2014.
En Colombia solo tres personas han respondido judicialmente: el exviceministro de transporte Gabriel García Morales, condenado por delitos de cohecho, interés indebido en la celebración de contratos y enriquecimiento ilícito; el exsenador Otto Bula, por intervenir en el contrato para la vía Ocaña – Gamarra y el expresidente de Corficolombiana, José Elías Melo, condenado por los delitos de cohecho e interés indebido en la celebración de contratos.
Activar la justicia colombiana en torno al mayor caso de corrupción conocido en Latinoamérica no ha sido fácil. Se vuelve complejo judicializar a los implicados, quienes una vez sienten la lupa de los fiscales emigran a países donde pueden lograr cierta inmunidad.