Nuestra Miss Universo
Orgullo patrio, guardado por más de 50 años, fue lo que sentimos todos los colombianos la noche del domingo cuando Paulina Vega fue elegida Miss Universo. Un triunfo que se nos había ido de las manos años anteriores, en los que tuvimos que resignarnos con el segundo lugar.
La elección de Paulina Vega representa no solo un triunfo de la belleza colombiana sino también de la preparación intelectual y espiritual como complemento a esa belleza física.
La Señorita Colombia se constituyó, a la mirada de los expertos en reinas, en un nuevo modelo de mujer que resalta el aspecto físico, pero que necesariamente integra elementos como conocimiento, cultura, preparación académica, don de gentes y muchas otras cualidades que la hacen líder.
Enhorabuena, esta barranquillera nos ha dado esta alegría, que sumada a los triunfos de nuestros deportistas, cantantes y diferentes personalidades nos ratifica que Colombia está pasando por un excelente periodo de reconocimientos internacionales que nos permite mostrar una faceta diferente, darnos a conocer como un país de oportunidades económicas, sociales y culturales.
Esta se constituye en una oportunidad más para lograr el apoyo internacional que requieren iniciativas como el proceso de paz, que por supuesto tendrá muy seguramente en Paulina Vega a su mejor embajadora.
Confiamos en que la misión social que tiene como nueva Miss Universo sirva a los propósitos de nuestro país de acabar con un conflicto que ha derramado demasiada sangre inocente.