Nuevos Retos
Cuatro subregiones tiene el Valle del Cauca hoy (G-18 municipios del Norte; G-13, municipios del centro, y G-11, municipios del Sur alrededor de Cali), tres productos de la LOOT o Ley de ordenamiento territorial, y otra por la Ley que le dio a Buenaventura la categoría de Distrito especial. La agrupación de municipios se hace por vecindad, bioregiones, identificación de necesidades y formulación de proyectos comunes. La asociatividad se vincula a las OCAD u organismos de decisión colegiada para aprobar los proyectos y aplicar el dinero de las regalías.
Al Valle del Cauca le toca enfrentar desde ya los retos de la dinámica que adquiera esta integración económica de la Alianza para el Pacífico porque por Buenaventura el comercio se intensificará: Sin un Valle sostenible ambientalmente las carreteras colapsarán por los derrumbes generados ante la tala intensiva de los bosques y la falta de obras de resiliencia. El Valle del Cauca no puede ser competitivo si dejamos que siga la depredación de los ecosistemas (bosques, páramos, humedales, ríos, entre otros), como no se respeta la normativa constitucional del desarrollo sostenible, el Valle se tornará inviable. Es el caso del monocultivo de la caña de azúcar con todos los estragos que causa (fumigaciones de giflosato, absorción de aguas subterráneas, vinazas…; o el caso de la minería ilegal y los daños a los ríos; o el caso de la tala y la destrucción de las cuencas, entre otros).
Las vías terciarias dependen del fortalecimiento de las cuencas hidrográficas, etc. Los TICs, no pueden fraccionarse so pena del subdesarrollo y la desigualdad de las localidades que no alcancen la educación virtual porque otros acaparan en macroproyectos con obras grises, la red hospitalaria debe beneficiar a todos y no solo a los municipios del sur, etc. Entonces, la puesta en marcha de un contrato plan departamental se hace más apremiante para evitar el desarrollo desigual o asincrónico.
(*) El autor es profesor de derecho internacional y de ciencia política en la Unilibre.