Paloma Valencia y la niñez colombiana

Nicolás Ordóñez Ruiz

Sobre la campaña de Paloma Valencia han circulado toda suerte de mitos e inventos, con un nivel de creatividad impresionante, pero sobre todo de maldad. La han llamado desde santista hasta petrista. ¡Por favor!

Uno de los mitos más repetidos es que Paloma promueve la ideología de género. Falso. No solo ahora, sino desde siempre, Paloma ha sido clara sobre su política frente a la primera infancia, los niños más pequeños del país y, especialmente, los más vulnerables.

En primer lugar, no habrá adoctrinamiento en las aulas: ni político, ni ideológico y mucho menos antirreligioso.

Se respetará la libertad de cátedra y la condición de Estado laico, pero eso no significará que desde la Presidencia se promuevan las falsedades que campañas antagónicas han difundido en redes sociales.

Desde el Congreso, Paloma ha sido una férrea defensora de la primera infancia y de la niñez colombiana.

Incluso antes de su campaña, venía trabajando en un proyecto de ley que permite a las familias en vulnerabilidad o pobreza extrema elegir si educan a sus hijos en instituciones públicas o privadas, con el Estado asumiendo el costo total de la pensión y la matrícula.

El objetivo es generar alrededor de 190.000 cupos nuevos o transferidos para mejorar la calidad educativa y ampliar la libertad de elección de los padres.

Adicionalmente, Valencia propone la creación de una cuenta de ahorros inicial, aportando un millón de pesos por cada niño que nazca en familias vulnerables.

Esta medida busca fomentar un capital base que acompañe su futuro y promueva la cultura del ahorro desde el nacimiento.

En distintos escenarios, ella misma ha manifestado que en las aulas es donde los niños “se les dan alas para volar y soñar”.

Estas alas dependen de los padres y los profesores, a quienes valora de forma mayúscula y denomina “los sabios de la tribu”.

La pregunta es si esas alas serán de gallina, con un vuelo corto y limitado, o si entre todos —incluida la Presidencia— les daremos a las nuevas generaciones alas de cóndor para que alcancen y superen sus sueños.

Colombia enfrenta retos importantes en materia de niñez: según cifras recientes del DANE, cerca del 48% de los niños, niñas y adolescentes viven en hogares en pobreza monetaria, y persisten brechas en cobertura y calidad educativa, especialmente en primera infancia y zonas vulnerables.

Propuestas como el bono escolar y el capital semilla buscan atacar estas desigualdades de raíz, priorizando la libertad de los padres y la calidad sobre dogmas ideológicos.

Paloma ha sido una extraordinaria mamá y será una extraordinaria presidenta, pensando permanentemente en los niños de Colombia.

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martes 19 de mayo, 2026

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