Paz con garantías de no repetición
En hora buena el presidente Iván Duque presentó objeciones de conveniencia a la ley estatutaria que regula la JEP, devolviendo la posibilidad de construir una paz con garantías reales de no repetición, siendo posible así modificar la Justicia Especial para las Farc.
Los que apoyan la impunidad, mismos que el 2 octubre de 2016 fueron derrotados en las urnas por la voluntad de los colombianos que sobreponemos a las víctimas sobre los victimarios, hoy se rasgan las vestiduras pidiendo que se respete una imposición del anterior gobierno que no respetó la voluntad popular.
Pretender deslegitimar la posibilidad constitucional que tiene el presidente de la República de objetar una ley por conveniencia, es pretender desconocer los principios propios del Estado Social de Derecho.
El control de constitucionalidad hecho por la Corte en el Fast Track no restringe bajo ninguna circunstancia el control que tiene como objeto las objeciones presidenciales.
La misma Corte Constitucional reconoció, en Sentencia C 939 de 2010, que nada tienen que ver sus pronunciamientos de constitucionalidad de una ley sobre las objeciones de conveniencia hechas por el ejecutivo, no siendo de su competencia pronunciarse sobre la censura de inconveniencia, pero sí de inconstitucionalidad.
Sin argumentos jurídicos hoy vemos cómo la oposición, que se auto proclamaron en el pasado “amigos de la paz”, defienden a capa y espada impunidad para delitos de lesa humanidad, para delitos atroces como el reclutamiento infantil, que conllevó a violaciones sistemáticas y abortos de miles de mujeres que hoy aclaman justicia.
Con orgullo, al igual que muchos colombianos, celebramos las objeciones que buscan reparación efectiva a las víctimas y garantías reales de no repetición.
Del lado de las víctimas o del lado los victimarios, un momento histórico.