Piscinas peligrosas

Rosa María Agudelo Ayerbe

La muerte de Sofia El Khoury tras un accidente por atrapamiento en una piscina en Turquía nos debe hacer pensar si en Cali estamos tomando las medidas para que estos sitios no sean trampas mortales.

Los atrapamientos suceden porque la fuerza de succión  puede llegar a 350 libras de  presión que  mantiene al bañista agarrado bajo el agua,  haciendo imposible el rescate.

La mayoría de los accidentes involucran personas con tirantas o cabello largo y principalmente a niños y adolescentes que juegan insertando las manos o los pies en las tuberías. ¿Cuántos nos hemos preguntado si las piscinas que frecuentamos tienen la seguridad necesaria para evitar este tipo de accidentes?

¿Sabemos si tienen las tapas del drenaje adecuadas y si funcionan los sistemas de liberación del vacío? No sé cuántas piscinas tiene Cali, pero son muchas, por clima y cultura nos encanta ir a “baño”.

El atrapamiento es un accidente que podría considerarse poco común. Sin embargo, no significa que las piscinas sean sitios inofensivos. En nuestro país el ahogamiento es la primera causa de muerte accidental en niños, la mayoría se produce en piscinas residenciales. Lo anterior indica que son accidentes prevenibles tomando medidas como los cerramientos y las alarmas, pero, sobretodo, vigilando a los niños durante su permanencia cerca o dentro de la piscina. El ahogamiento es una muerte silenciosa que puede ocurrir en menos de cinco minutos.

En Colombia está vigente la ley 1209 del 2008 que regula la seguridad en las piscinas. La norma obliga la instalación de barreras, controles de acceso, detectores de inmersión, sistemas de liberación de vacío, alarmas de atrapamiento y la presencia de salvavidas en piscinas públicas y los fines de semana en unidades residenciales. ¿La hacemos cumplir?

Comments

    martes 28 de julio, 2015

    Otras Noticias