Poly Hincapié
El fallecimiento de Poly Hincapié ha impactado a todos los amigos, era un ser de una calidez única(nació y botaron el molde),un trato especial, amable, de temperamento apacible, destilaba bondad; la transparencia de su conducta era modélica, si todos los ciudadanos fueran como ella no habría conflictos ni mala fe en el país; siempre me brindó cariño y dejaba ver una leve sonrisa de complacencia que uno sentía la cercanía y la satisfacción por el encuentro; rápida en el diálogo, captaba todo y opinaba de inmediato; culta e ilustrada. Ricardo Sánchez Ángel, me acaba de decir que tiene los mejores recuerdos sobre Poly, una persona extraordinaria.
Marco Suárez Medina, me escribió desde Suecia, está consternado e hizo remembranzas sobre la época universitaria cuando la conocimos y todas las orientaciones que nos brindó esa valiosa profesional que, la semana pasada, abandonó la ciudad para siempre.
Recuerdo cuando me encontré con Poly Hincapié en España, nos citamos en la Plaza Mayor de Madrid, ella cursaba un doctorado en la Universidad Carlos III, me narró los contenidos de la tesis doctoral que estaba investigando y me solicitó un libro sobre simón Bolívar que, tenía envolatado, su autor, Indalecio Liévano Aguirre, titulado “Bolivianismo y Monroísmo”, me comprometí a buscarlo en Colombia a mi regreso o a enviarle mi ejemplar. Así lo hice.
Luego me obsequió la tesis publicada por la Universidad del Valle en 1999, se llama: La comunidad imaginada de Bolívar. Legados de las élites criollas al proceso de integración andino. Posteriormente en la reedición del libro Bolívar el Constitucionalista, la cité por su importante aporte. En Madrid, años después me encontré con su hijo Miguel Ernesto Yusti, cuando estudiaba también un doctorado, y sosteníamos tertulias en la plazoleta de los cines princesa, cerca a la plaza de Colón. Miguel Ernesto, cineasta, director de cine, exdirector de programación del canal Telepacífico.
Cuando Poly Hincapié fue directora de la Revista Políticas en la Universidad del Valle, adscrita al Instituto de Altos Estudios Jurídicos y Relaciones Internacionales, creado por Jaime Galarza, me invitó a escribir y le entregué tres colaboraciones que fueron publicadas. Poly hizo una edición monográfica sobre lo público y lo privado, ella explicaba en la presentación que, a esta altura del desarrollo de la sociedad los límites de esta división se encuentran difuminados.
Poly sobre el manejo del sector público y la relación con el sector privado dentro del Estado sostuvo que,” Un ejemplo de ello se infiere de la lectura de Norberto Bobbio quien al referirse a la pareja dicotómica Público y Privado establece para su distinción dos tipos de relaciones sociales entre iguales y desiguales. A la segunda corresponderían las relaciones entre gobernantes y gobernados en la esfera pública del Estado y estaría regida por la justicia distributiva que opera entre el todo y las partes”. Con esta publicación de 10 artículos sobre este tema, Poly pretendía encontrar una propuesta de mediación que frenara el desbordamiento de las fuerzas del mercado y la burocracia populista y abogue por el interés colectivo con un trasfondo utópico en defensa de lo público.
Diez años antes de nacer UNASUR , Poly Hincapié, reflexionaba sobre la integración continental, con insistencia y rigurosidad científica. Ella tenía claro que ese era el énfasis y la necesidad para Colombia, lo enuncia el preámbulo de la Constitución y el artículo 9 como principio general,” Las relaciones exteriores del Estado se fundamentan en la soberanía nacional, en el respeto a la autodeterminación de los pueblos y en el reconocimiento de los principios del derecho internacional aceptados por Colombia. De igual manera, la política exterior de Colombia se orientará hacia la integración latinoamericana y del Caribe”.
Las fuerzas de la globalización comenzaron por la misma época de la expedición de la Constitución de 1991 a cambiar las reglas del juego en las economías nacionales indefensas ante la transnacionalización de capitales. Ya no era la puja solo entre librecambistas y proteccionistas que venía desde el siglo XIX, ni la irritante posición dominante de los EEUU desde la consolidación del imperialismo y el manejo de los mercados latinoamericanos durante varias décadas del siglo XX, ya se trataba de buscar la creación de bloques regionales para competir, tener un mercado común suramericano para no ser devorados, ya no era suficiente el Pacto Andino de 1969 , hoy la CAN, había que buscar una integración más sólida y efectiva como se hizo con el tratado de libre comercio G-3 desde 1995(Colombia, México y Venezuela); luego UNASUR (año 2004) y posteriormente la Alianza Pacifico(año 2011). UNASUR fue estropeada por PROSUR(2019) que nació muerta y trancó la integración continental.
En 1994 Poly había dirigido una compilación sobre la integración continental, con 12 ensayos que fue muy consultada por los internacionalistas. Entre los autores aparecieron César Gaviria Trujillo, Rosario Green, Víctor Manuel Moncayo, Germán Palacio, Juan Gabriel Tokatlian. En 1996 Poly escribió un interesante análisis titulado, “Educación para la integración: a propósito de la Unión Europea”, ya estaba dedicada a reflexionar más sobre el tema al ver los avances de la Unión Europea que desde 1951 trataba de levantarse de los desastres de la segunda guerra mundial hasta lograr consolidar el pacto del acero y el carbón en 1958, y posteriormente a crecer el número de afiliados desde la década de los años 70s.
En ese análisis afirmó que, “La integración surge entonces como una estrategia capaz de acelerar el proceso de desarrollo de los países y garantizar la seguridad de los mismos. Es así como después de cuatrocientos años de fortalecimiento constante de los Estados-Nación se plantea un vuelco hacia la cooperación multiestatal que viene a cuestionar los conceptos de Estado y soberanía. En la medida que la integración se consolida, igual se controvierten las nociones de Democracia y transparencia”.