Pónganse trucha
Nos quedamos atrás. La indisciplina caleña nos pasó cuenta de cobro y ahora la batalla no es solo contra la pandemia sino además contra el desempleo y el hambre que crecen proporcional a la inactividad empresarial. Y como dijo el alcalde Ospina, no hay otra que ponernos truchas con el auto cuidado, con el uso del tapabocas, con el lavado de manos, y por supuesto con el distanciamiento social.
La cifra de positivos de covid-19 en el departamento del Valle del Cauca llega a 3.886 casos y 188 muertes, siendo Cali la tercera ciudad del país con más casos reportados.
Cali no pudo reactivar su economía local como las demás ciudades del país, a pesar de los esfuerzos de las autoridades locales, la cifra de contagios aumenta y la ciudadanía al parecer sigue sin entender la gravedad de la enfermedad, los caleños están sin tapabocas en la calle, desde fiestas hasta aglomeraciones, se han convertido en el día a día.
Ningún esfuerzo bastará si no hay disciplina social. Es ahora o nunca, o nos disciplinamos y empezamos gradualmente a retomar la cotidianidad de nuestras vidas, o nos seguimos quedando atrás.
Ni el Alcalde ni la Gobernadora tienen la culpa, ellos están haciendo su mayor esfuerzo en controlar la pandemia y sus efectos negativos, la indisciplina caleña es el enemigo número uno a vencer para ganarle la batalla al covid-19. La conciencia ciudadana, el respeto a la propia vida y la vida del otro son la clave para reactivar la economía local y ganarle la batalla al hambre y al desempleo.
Saquemos lo mejor de nosotros, demostremos que somos un Valle invencible, permitamos reactivar nuestra economía local y seamos ejemplo para Colombia y el mundo.