¿Por qué persiste el apoyo a Maduro?
Es ilógico que un grupo de ciudadanos defienda un régimen que tiene a los venezolanos sumidos en una de las peores crisis vividas en América Latina.
Las condiciones para dar la estocada al absolutismo de Nicolás Maduro se dieron el pasado martes con la insurrección de unos militares que respaldaron al presidente interino Juan Guaidó, logrando la liberación de Leopoldo López.
Los actos sorpresivos dejaron sin reacción al gobierno, sin embargo el apoyo militar no fue el esperado, dando la posibilidad de reacción al mando castrense fiel a la dictadura.
Aunque la llamada “Operación Libertad” no produjo la salida de Maduro, tampoco fue un fracaso porque le dio un nuevo aire a la oposición y tocó las filas de las Fuerzas Armadas para motivar mayores deserciones.
Lo incomprensible es el masivo respaldo de un sector de la ciudadanía a las políticas impositivas del chavismo. Los subsidios otorgados por el gobierno justificaban en su momento la popularidad del régimen, contrario a lo que sucede en la actualidad que se hizo evidente la corrupción y las violaciones de los derechos humanos.
Podría atribuirse a las promesas de bonos y beneficios económicos, a chantajes, amenazas o a la desinformación por el bombardeo de publicidad engañosa.
El regreso de Leopoldo López al escenario público puede ser una inyección para la oposición. Es una figura identificada por la lucha contra el chavismo mucho más reconocida que Guaidó, quien llegó a la presidencia de la Asamblea Nacional de manera precipitada, pero el objetivo no podrá consolidarse si no hay un levantamiento de los militares en apoyo a la búsqueda de unas elecciones democráticas.