¡Qué semana!
La semana que acaba de pasar fue muy movida tanto a nivel local como nacional, las protestas que se suscitaron en Cali por las medidas que tomó el secretario de Tránsito, las cuales todas están de acuerdo con la Constitución y la ley, demostraron que la ciudad cuenta con secretario de Tránsito pero no con secretario de Gobierno, y la ausencia de este último por su incapacidad comprobada en su nula gestión en estos 27 meses de administración Guerrero llevan a afectar en materia grave a la ciudadanía de Cali.
Lo que ocurrió el pasado miércoles con las protestas sincronizadas y anunciadas demuestra falta de coordinación, por decirlo de una manera suave, del secretario de Gobierno Municipal y la Policía para hacer cumplir, como es su obligación, las decisiones que en derecho ha venido tomando el Secretario de Tránsito para bien de la ciudad y la ciudadanía de Cali, el alcalde Guerrero debe tomar decisiones en cuanto a su secretario de Gobierno que es el lunar de su buena administración.
Las autoridades municipales deben hacer cumplir el código ciudadano y judicializar a las personas que adecuaron su conducta a los tipos consagrados en dicha ley, no es atentar contra el libre derecho de protestar, es denunciar las conductas antisociales que se presentaron taponando ilegalmente las principales entradas y salidas de la ciudad.
DE OTRA PARTE.- Se une mi voz como jurista y exmagistrado de una de las altas cortes en el respaldo a la decisión que el señor Presidente tomó en cumplimiento de la Constitución y la justicia colombiana de no acatar las medidas cautelares dadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, haciendo cumplir las decisiones que en derecho tomó en su momento la Procuraduría.