Rafael Uribe Uribe, defensor y renovador del liberalismo
Con gran coraje Uribe Uribe, enfrentó ideológicamente a Rafael Núñez y a su socio Miguel Antonio Caro. Los señaló y criticó por la forma como habían manejado la hacienda pública en un festín bipartidista. Estudió cuidadosamente la Constitución de 1886,obra jurídica para demoler el Federalismo y achicar al oponente, manejar o dominar la rama judicial, y diseñar con antelación el fraude electoral, controlar el sistema bancario remozado y sobre todo facilitar el acceso del sector privado(empresarios y comerciantes) al manejo de las instituciones creando la correa de transmisión entre lo público y privado para destazar el presupuesto estatal.
Al ver que el liberalismo radical sucumbía, Uribe Uribe, fue el primero en iniciar la renovación del partido liberal, basta leer su discurso de 1896, su disertación de 1904,su análisis de 1911, sin descartar otras piezas oratorias; en estos tres años sentó las bases de la renovación liberal. Estos tres discursos con los otros 30 del Congreso, abarcan todos los tópicos: La economía, la educación, la salud, la agricultura, el trabajo etc.
Y el papel que podría desempeñar el liberalismo. Le tocó enfrentarse a los conservadores nacionalistas y a los liberales independientes que, habían abandonado a sus respectivos partidos políticos para crear un tercer partido, el partido nacional, instalándose en sucesivos gobiernos como un frente nacional decimonónico (Núñez, Caro, Campo Serrano, Eliseo Payán, Carlos Holguín Mallarino, Marroquín, Sanclemente; y se enfrentó al comenzar el siglo XX a otro partido andrógino transmutado, El Republicanismo, con la juntura de liberales y conservadores, que construyeron otro frente nacional después de terminada la guerra de los mil días.
En su discurso de 1896 Rafael Uribe Uribe, dijo que La Regeneración se apuntalaba en el empleo permanente de la dictadura, la Constitución reconocía el sistema de representación simultánea de todos los partidos en las corporaciones deliberantes, pero “La Regeneración no ha permitido en 10 años venir al Congreso sino a dos representantes del liberalismo y ha desterrado sistemáticamente a sus voceros de todas las asambleas y de todos los cabildos; el que pregona la libre organización y funcionamiento de los verdaderos partidos político, cuando el gobierno declara ilegal al liberalismo y ejerce persecución sañuda contra todas las manifestaciones legítimas de su fuerza; el que proclama la política del justo medio, cuando la vuestra no consiste sino en trajinar por todos los extremos de la reacción autoritaria, rehusando toda transacción, como incompatible con vuestra existencia política; el que solicita un gradual ensanche de las instituciones seccionales y municipales, cuando vosotros habéis implantado un centralismo de hierro y destruido la vida autónoma de los municipios; el que preconiza la sustracción del poder electoral a la dependencia directa del ejecutivo”.(Uribe Uribe, 1896)
Para entender a Rafael Uribe Uribe, hay que conocer y entender el desenvolvimiento del partido liberal en el curso del siglo XIX, y las causas de las guerras civiles desde 1839, también conocer la evolución de las variadas reformas constitucionales. En virtud a su experiencia negativa en 4 guerras civiles se aparta de las iniciativas violentas y clama por el progreso y la concertación; por eso elaboró un discurso intermedio, pero con elementos de la seguridad social europea, sin que aquí avanzara al mismo ritmo el desarrollo de la burguesía, ni del proletariado, ni los dirigentes acoplaran los progresos europeos a la realidad nacional, como lo expone José Fernando Ocampo.
En 1904 dijo Uribe Uribe que profesaba el socialismo de arriba para abajo, por la amplitud de las funciones del Estado. El socialismo de Estado propuesto se reduce a un intervencionismo de Estado que permitiera ampliar las funciones económicas y políticas al poder ejecutivo. Esbozó una posición intermedia entre el socialismo y el capitalismo, una primera aproximación al Estado del bienestar, a la social democracia. Se apartó del socialismo real marxista. Ya había leído a los socialistas europeos de mitad del siglo XIX, como en su momento lo hizo José María Melo, a Fourier. Sant-Simon, Blanc; y seguramente había tenido acceso a los textos marxistas(Marx escribió profusamente entre 1850 y 1883),pero se abstuvo de citar a Marx.
Podemos mirar a Rafael Uribe Uribe, como el último liberal radical del siglo XIX y el primer liberal renovador del siglo XX. Un doctrinante, todos los jefes y presidentes liberales del siglo XX lo citaron en sus discursos o en las plataformas programáticas, sus textos sirvieron de cantera ideológica para Olaya Herrera, López Pumarejo, Eduardo Santos, Jorge Eliécer Gaitán, Lleras Camargo, López Michelsen y Luís Carlos Galán. Ese liberalismo primigenio con la impronta y aceptación de ideas foráneas que trasladó y adaptó Simón Bolívar para fundar el Estado(no Francisco de Paula Santander, cómo equivocadamente se ha sostenido),el pensamiento de Bolívar les sirvió a quienes lo habían acompañado y abandonado, luego convertidos en liberales reformistas y conversos en la mitad del siglo (José Hilario López, Tomás Cipriano de Mosquera y José María Obando),para modernizar el Estado después del gobierno de Mariano Ospina Rodríguez. Y a José María Melo, él más intrépido para inyectarle ideas socialistas al liberalismo,1854.
Y luego les sirvió a los liberales miembros del Olimpo Radical, Murillo Toro y el mosaico de dirigentes( 1863-1885),posteriormente el radicalismo se fue disolviendo no por falta de ideas sino por las persecuciones bélicas, inicialmente la guerra civil de 1885 provocada por el cierre de todos los espacios políticos, y las otras dos del fin de siglo.
Durante la retoma del poder, después de 44 años de estar por fuera de la dirección del Estado, el liberalismo durante la República liberal(1930/ 1946), con las presidencias de Olaya Herrera, López Pumarejo, Eduardo Santos y Alberto Lleras, aplicó parte del ideario de Uribe Uribe como lo explicó Otto Morales Benítez, en el ensayo aquí citado. En 1946 ante la pérdida de las elecciones por la división liberal entre Gaitán y Turbay Avinader,se presentó otra racha de violencia contra el gaitanismo(decenas de líderes asesinados), Laureano Gómez extrapoló las formas de la guerra civil española con la persecución violenta contra los rojos(falangismo/fascismo).
Y durante la violencia de los años 50s,reducido el liberalismo a sangre y fuego; luego transmutado durante el Frente Nacional(1958/1974),de manera bicéfala(liberales y conservadores amartelados) por hibridación e hibernación, desideologizándose, hasta desperfilarse totalmente en el postfrente nacional por los pactos de consocios(volviendo a lo andrógino de La Regeneración 1886-1905), conducta replicada durante el republicanismo(1905/1930).
Después del Frente Nacional, definitivamente el liberalismo se desperfiló y se volvió amorfo con cantidad de facciones personalistas o de microempresas(1974-1990), y después de la Constitución de 1991, en un partido neoliberal, agenciando intereses corporativos, privatizador y sin vocación de poder, sin realizar gobiernos de partido ,y permisivo (Gaviria y Samper) ; dos de sus hombres Uribe Vélez y Santos, se retiran, nace una constelación de partidos, personalizan el poder y dejan el liberalismo expósito y al garete.