¿Revocar a Armitage?
Arrancó la recolección de firmas con la que se busca revocar el mandato del alcalde Armitage. En solo una semana, en dos sitios de la ciudad me pidieron que firmara. Hablé con la persona que adelantaba el proceso y se mostraba realmente entusiasmada con la acogida que tiene la iniciativa.
Los organizadores consideran que tendrán las firmas necesarias en diciembre y que podría hacerse la consulta antes de marzo. Algunos grupos políticos ya han hecho reuniones para plantear posibles candidatos.
Antes de firmar pensemos, no sintamos. ¿Un cambio de alcalde en la mitad del periodo soluciona los problemas de la ciudad? No. Aunque Armitage avanza lento, parte de su equipo no hace click con la ciudadanía y los problemas de siempre continúan, hay procesos iniciados como la reestructuración del MIO, las obras del sur (embolatadas por problemas técnicos) y las inversiones en educación a los que no les convendría un cambio de administración.
Es cierto que en materia de seguridad, servicios públicos y lucha contra la corrupción no se perciben los avances pero también lo es que son temas estructurales con los que sus antecesores tampoco pudieron y que dudo pueda un alcalde de transición.
El entusiasmo por la revocatoria me parece emocional. A los caleños no les gusta el estilo del alcalde y les choca los planteamientos de algunos funcionarios. ¿Son motivos suficientes para tumbar una administración? ¿Cuánto cuesta una revocatoria? ¿Vale la pena asumir este costo? Mirando la lista de los que seguramente se postularán no encuentro ninguno que amerite el riesgo.
A la mitad de un partido tan corto realmente pienso que es mejor terminar la tarea, la ciudad no resiste dos curvas de aprendizaje tan seguidas.