Revoltillo político-cultural
Con el transcurrir de los días, que cada vez son más cortos, donde la bulla nos satura y las basuras no nos dejan caminar por ciertas calles, una columna sobre un solo tema no alcanza a cubrir lo vertiginoso de lo que sucede y se quiere opinar. Por eso, nuevamente acudo a escribir ciertos titulares.
Duele, y mucho, saber que a los criminales les quieren pagar un millón de pesos como oferta por su maldad fétida.
Cuando hay jóvenes silenciosos, estudiosos, de la música, la pintura, en las universidades, que deben asumir sus propios gastos para lograr su titulo y no tienen ninguna contraprestación del Estado. Así no es, el crimen no paga. Hay que volver a lo que decía el presidente Duque “el que la hace la paga”
Termina este viernes 14 de julio la versión XV del festival de música de percusión “Tamborimba” dirigido por el maestro Gustavo Jordán, director de percusión de la orquesta filarmónica de Cali, y es un verdadero festín del aprendizaje y del viaje universal a través de lo que fue la primera muestra de música (aparte del sonido de la respiración), la percusión. Muy poco apoyo oficial, por no decir nulo, a este majestuoso encuentro con invitados internacionales.
Llamemos al amigo Jota Mario Arbeláez, anda un poco bajo de nota, mas no de ese interés por la poesía, por la vida, por su colegio Santa Librada, y su barrio Obrero. Anda por Medellín en el festival de poesía. Hablé con él y en pocos meses estará aquí en Cali.
Finalmente, sucedió un hecho atroz esta semana con la censura del libro “La Costa Nostra”, lo que provocó que Juan Pablo Correa el editor de Planeta, dignamente, renunciara.