¿Sirve llamar al 123 o 112?

Leonardo Medina Patiño

En pasados días, un asunto menor sucedía en la vía pública, pero que era pertinente la presencia policial para superar la algarabía que había en el ambiente y que impedía continuar una mañana tranquila.

Llamar al 123 o al 112 es tarea fácil desde un equipo celular, más ¡vaya sorpresa! Llamada fallida, se caía como dicen comúnmente. Varias veces lo mismo. Por fin respondieron, pero de una manera desobligante, que pensé en no dejar la queja, pero entendiendo que son llamadas que están siendo monitoreadas (no se si es para hacer control de calidad, como en los hoteles o buenos restaurantes), pues dejé la denuncia. A la fecha, como dicen por ahí: ni fu-ni fa.

Así seguramente sucede todos los días en Colombia, lo que significa pérdida de credibilidad en una importante institución de rango constitucional creada para la protección y salvaguarda de derechos de la ciudadanía.

Llevar la queja de la desatención demandará tiempo, malestares, llamadas que conducen a cero.

He consultado a varios amigos si llaman a la Policía en estos casos, pero muchos prefieren hacerlo en redes sociales o el típico dejar hacer, dejar pasar, pues -dicen- da igual y se evitan malos momentos con la misma Policía, que, al parecer, no han leído el código que nos rige en materia de convivencia.

Lamentablemente es un asunto que va in crescendo, que requiere examen al interior de la institución, y en esta ocasión fue un asunto menor -como el exceso de ruido-, pero ¿qué tal fuese para prevenir la comisión de un delito de mayor impacto?, pues ahí quedamos.

¿Aló, aló? 123, responden, con la incómoda frasecita que más parece una forma de demostrar que no es su deber, sino un favor: ¡ya le colaboro!

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jueves 20 de abril, 2023

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