Sucesos

Umberto Valverde

Vivimos tiempos de espanto. Primero, la pandemia, para todo el mundo. Después, el llamado estallido social, convertido en Cali en una destrucción de la ciudad, bajo el silencio o complicidad del alcalde Ospina. Ahora, la guerra de Ucrania, que es un conflicto histórico, donde renace la idea de revivir la vieja Unión Soviética, protagonizada por Putin, un hijo de Stalin. El problema es que las sanciones de Occidente no hacen efecto inmediato y Europa no puede dar la cara como debiera ser porque resulta que el gas que consumen es ruso. Nunca pensaron en crear un abastecimiento propio. Europa requiere del gas por el asunto de las estaciones, del invierno, es un consumo alto. Están atados de mano. Mientras se reúnen, Ucrania se despedaza. Ya van más de seis millones de personas que pidieron estadía en otros países.

La guerra de Ucrania también afecta a Colombia, por los insumos agrícolas, que son rusos. Los precios suben y esto atemoriza. Colombia se encuentra en una etapa pre-electoral. Dos bandos polarizados, el viejo uribismo, bajo el rostro de Fico, y la izquierda, con el Pacto Histórico. El resultado electoral le dio ventaja a Petro, pero no lo suficiente para ganar solo. Necesita alianzas, esperaba la coalición liberal, pero Francia Márquez, hundió esa alternativa. En Colombia, vencer al uribismo es complicado, es una vieja mafia enquistada en la estructura del poder. No quieren morir. Para vencerlos, se requiere algo más que el petrismo. Para Petro es la última oportunidad que le queda, o vence, o le deja el camino a otros dirigentes de izquierda, que, por ahora, no existen.

La Selección Colombia, para colmo de males, está a punto de quedar eliminada del Mundial. Esto nace de una dirigencia corrupta, pero nadie los investiga ni se dejan tumbar. El culpable será Rueda, pero es un fútbol inflado por un periodismo mediocre. Es difícil encontrar motivos de alegría.

Cali es una ciudad en crisis, todavía el alcalde Ospina no termina de reconstruirla. Todo lo que permitió acabar. El MÍO, sus avenidas, pintan horrores en las avenidas, en los edificios, el desempleo es alarmante, en Cali no hay industria, es una ciudad que sobrevive porque el dinero del narcotráfico deja una liquidez. Pero las calles están desatados los atracadores. La policía no hace nada.

En medio de este horror, el Grupo Niche sigue demostrando que la salsa existe gracias a esta orquesta, que tuvo la lucidez de su creador, Jairo Varela, y hoy en día, está defendida por Yanila Varela y José Aguirre, en este fin de semana, se toman a Barranquilla en un carnaval que no se hizo en febrero, por la pandemia. De todas maneras, calculan que llegaran 500 mil personas para la recuperación de la economía.

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jueves 24 de marzo, 2022

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