Tierra de nadie

Leonardo Medina Patiño

El derecho tiene un lenguaje preciso, no permite ambigüedades y siempre tiene un aire poético, musical, que en ocasiones invita a la memorización por su facilidad de aprendizaje. Claro, proviene de una lengua que tiene música en sus palabras como el latín, una romántica como el francés y una traducción de un código como el civil, por el poeta Andrés Bello.

Digo esto para traer a colación, hechos que ocurren a diario tanto en Colombia como en nuestra ciudad, relacionados con asuntos de inseguridad que deben tener una calificación precisa. Tal es el caso, que la policía en un pueblo del caribe ha salido huyendo de los maleantes a quienes iban a capturar, porque la comunidad se opuso y poco faltó para que “lincharan” a los agentes de la SIJIN.

La semana pasada en nuestra Cali, a dos policías que iban en una moto, en el barrio Manuela Beltrán les incendiaron su vehículo, a ojos vista de la comunidad pasmada por el horror. ¿ o tolerante, quizá?

Y así podría citar ejemplos que generan una sensación de incertidumbre, de desasosiego que impide vislumbrar un futuro promisorio en el devenir de la patria y en ella esta metrópoli, que cada día se sume más en un rosario de asesinatos que por lo cotidiano ya no duelen.

No es sólo eso. Al transitar por vías principales los vehículos que llaman “piratas” hacen y deshacen, las famosas “gualas” se atraviesan y pitan y estorban, las motos ni qué decir.

Acercarse a ciertos sectores de la ciudad como la ladera, barrios como Nápoles o aledaños al hospital “Mario Correa Rengifo”, por decir un ejemplo, es una travesía que implica paciencia y leer la ciudad de otra manera, casi que una maraña ininteligible

Hay otros lugares similares en la ciudad, por supuesto. En la carrera cuarta a la altura de la Merced las motos se suben al andén sin ningún recato; en el peñón no cabe un carro más, en el parque del perro se cierra la vía, ni qué decir del distrito de aguablanca, donde igual que en la ladera, la ley al parecer no aplica.

Son lugares donde poca presencia de agentes de policía se observa o si los hay están chateando; no hay respeto al otro, la cultura ciudadana no existe, la “ley del más fuerte” impera, la autoridad no llega a esos lugares y por ello, como lo define el derecho y el código civil colombiano, esas zonas son unas: Res Nullius o tierras de nadie.

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    viernes 21 de julio, 2017

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