Un Congreso para la historia

Norma Hurtado Sánchez

El 20 de julio y 7 de agosto de 2022, fechas que se escribirán en los libros como momentos trascendentales de la historia de Colombia.

Con la posesión del nuevo Congreso y la posesión del nuevo presidente de la República, se da inició a la construcción de la nueva Colombia; es el clamor de la ciudadanía, es el resultado de las protestas sociales, es el eco del grito de la juventud, es el resultado de las elecciones presidenciales. Es lo que todos esperamos.

El 20 de julio se instaló el primer congreso de mayorías alternativas en nuestro país. De un total de 108 senadores, 41 pertenecen a movimientos de izquierda y/o alternativos, 35 a partidos de centro y 32 a partidos de derecha.

Ante el llamado del presidente electo para conformar la UNIDAD NACIONAL, se consolidó una coalición de gobierno de 90 senadores, bloque parlamentario suficiente para “cambiar la historia del país” a través de profundas reformas estructurales.

Se vislumbran vientos de cambios para el país, aspirando a que sean cambios positivos, que generen bienestar, progreso, mejores condiciones de vida para los colombianos sin afectar la estabilidad económica; sin desestabilizar las instituciones, salvaguardando la historia republicana, sobresaliente en el contexto latinoamericano y mundial.

El Congreso de la República jugará un papel fundamental en esta novedosa coyuntura política, pues deberá atender con altísima responsabilidad las reformas a la salud, tributaria, política y agraria, al sistema pensional, laboral y educativo; y deberá garantizar mediante el nuevo plan de desarrollo, la Ley de presupuesto, una atención real a las necesidades básicas de las zonas más olvidadas del país, a la Colombia profunda.

Después de la Constituyente de 1991, este Congreso será el escenario democrático para realizar los debates, discutir y aprobar las leyes que garanticen las transformaciones más importantes en la historia reciente de Colombia. Los congresistas debemos ser superiores a esta gran responsabilidad.

Debe imperar en nuestro accionar parlamentario, el respeto a la diferencia, a las ideas contrarias y el respeto a la dignidad de las personas debe ser la regla más importante en cada una de las actuaciones de las diferentes bancadas parlamentarias de este nuevo Congreso.

La Colombia que camina hacia la paz y el progreso debe ver en sus dirigentes ejemplo de unidad y respeto, pese a las diferencias ideológicas, a los diversos matices políticos, culturales, étnicos, de los integrantes del parlamento Colombiano. Es el gran reto y espero no seamos inferiores a este.

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viernes 29 de julio, 2022

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