Un partido político renacido

Alberto Ramos Garbiras

El Consejo Nacional Electoral CNE, negó en tres ocasiones la reaparición de la personería jurídica a este partido político, el Nuevo Liberalismo, con la expedición de tres resoluciones en los años 2018 y 2019, argumentando que el Acuerdo de Paz de la Habana donde se abría la participación política a los afectados por las violencias cruzadas, NO se había implementado integralmente, desconociendo que,“ la expedición del Acto Legislativo 01 del 2016, buscaba, justamente, la creación de herramientas para asegurar la implementación y desarrollo normativo de lo pactado”.

Al CNE le faltó contemplar que la falta de implementación integral no le resta validez al Acuerdo Final, firmado como Acuerdo Especial, ligado a la Convención de Viena(1963),artículo 3, y concordante con el Convenio de Ginebra de 1949, por lo tanto fue un acto jurídico internacional, y aunque no ingresó vía bloque de constitucionalidad(artículo 93 de la Constitución), tiene validez internacional, porque se produjo para cumplir con el preámbulo, el artículo 22 y el principio segundo fundamental, sobre los fines del Estado, entre ellos: Asegurar la convivencia pacífica. Sin la PAZ no funciona la República, y de contera no funciona la Democracia.

En cambio, la Corte Constitucional al acceder a las pretensiones de la Tutela reconoció el defecto fáctico cometido por el Consejo de Estado,” … señaló que los hechos que fueron analizados y evaluados permitían concluir que en la decisión del Consejo de Estado sí se configuraba el “defecto de violación directa del derecho fundamental a fundar o constituir partidos políticos, sin limitación alguna, formar parte de ellos y difundir sus ideas y programas en los términos de los artículos 1, 3, 40 numeral 3, 107 y 108 de la Constitución, lo mismo que los principios y reglas del Estado social y democrático de derecho de los accionantes”.

La Corte Constitucional, dentro de la sentencia de tutela número SU- 257 del año 2021, anula las tres Resoluciones del Consejo Nacional Electoral que negaban el renacimiento del Nuevo Liberalismo , y deja sin valor la sentencia del Consejo de Estado del año 2019, que también la negaba. Creo que el artículo 107 de la Constitución en su inciso primero, reformado con un acto legislativo del año 2009 , no fue interpretado bien por el CNE , ni por el Consejo de Estado, porque allí no solo se autoriza a fundar partidos políticos, sino también a organizar y desarrollar, y de eso se trata al renacer, porque está contemplado el retirarse y este es un volver, por las causas y razones expuestas en la demanda de tutela.

El nombre Nuevo Liberalismo era apropiado en 1979 para diferenciarse del liberalismo, ya viejo, fundado estatutariamente en 1849, y deteriorado por las prácticas de consocio que adoptó al lado del conservatismo durante los 16 años de desideologización dentro del frentenacionalismo (1958/1974) y en el post frente bipartidista.

El Nuevo Liberalismo se posicionó durante esos 9 años de agitación política. Pero hoy, 32 años después del asesinato del líder y de dispersión de todas las huestes, ocurrió que desde 1990 la palabra neoliberalismo pasó a calificar una corriente económica de privatización de servicios públicos, de derechos sociales y de empoderamiento de sectores enclavados en el Estado manejando los intereses empresariales encavados en la conducción del Estado, con escasa regulación y poca intervención estatal, por la tendencia de dejar al mercado marcar el ritmo de la economía.

La palabra neoliberalismo se desprestigió en toda América Latina y es objeto de las más duras críticas y combates para poder modernizar el Estado y volver hacia el Estado-interventor ,facilitando el ascenso o movilidad de sectores subalternos empobrecidos. Entonces la similitud del nombre es un factor adverso en este momento y, de pronto un INRI.

Las generaciones anteriores a 1990 saben el significado y el valor del Nuevo Liberalismo, pero las generaciones después de esa fecha se van a confundir y esto amerita un arduo trabajo de diferenciación y reingeniería: Remasterizar el partido y construir una plataforma programática sincronizada con la realidad actual. De lo contrario, el uso del mismo nombre sin un aditivo es un elemento que frenará adhesiones.

La Corte Constitucional dentro de la Sentencia SU- 257 del año 2021, ordena que se adecue el nombre y el símbolo, no determinó la razón, solo invocó el artículo 5 de la Ley 130 de 1994, entonces podrían los cuadros dirigentes de este partido renacido, acudir a una denominación suplementaria, como lo expresa el inciso 4 de ese artículo, para evitar la confusión que tendrá el uso de la original denominación, cuando no era un estigma. Paradójicamente César Gaviria que usufructuó la imagen de Galán al recibir el guiño de su hijo, en agosto de 1989, fue el que abrió las puertas al neoliberalismo en Colombia. Y hoy es percibido como el enterrador del Partido Liberal.

El regreso del Nuevo Liberalismo es importante para la Democracia colombiana, hace falta un partido político despintado del bipartidismo camuflado que aparece en casi todos los partidos después del año 2002 , por lo tanto, debe renovar la acción política y que no sea nicho de los reacomodos tradicionales ni los camuflajes crónicos. Y que, de cara a la ampliación de la Democracia, necesaria para salir de este desmoronamiento institucional, sirva para reconducir las políticas públicas enmarcadas en la realización de los derechos sociales. La Coalición de la Esperanza, eje del centro político, está encaminada a una consulta interpartidista a realizarse en marzo del año 2022, con varios candidatos que buscan la unión alrededor del ganador de esta consulta.

Están, Juan Manuel Galán, que tiene terreno ganado por su comportamiento como senador, este hijo mayor del inmolado líder, se fortalecerá con la recuperación de la personería jurídica al Nuevo Liberalismo donde llegará mucha gente del centro político, dispersos en otros partidos, o carentes de una opción atractiva para hacer política.

Humberto De la Calle y sectores aún decentes del liberalismo; está también la Alianza Verde, atomizada por competencias internas ; al lado de En Marcha, con Juan Fernando Cristo y los santistas que defienden el proceso de paz; Dignidad, un partido nuevo que lidera Jorge Enrique Robledo, presidido por Juan Manuel Ospina, e integrado por muchos líderes regionales como Michel Maya; Compromiso Ciudadano, el movimiento político que ha impulsado siempre el nombre de Sergio Fajardo, y otras formaciones políticas que están construyendo el centro político para intentar despolarizar a la nación enzarzada entre personalismos, odios, y acciones nefastas que llevaron a la convulsión nacional.

(*) Magíster en Ciencia Política (Universidad Javeriana); PhD en Política Latinoamericana, Universidad Nacional de Madrid (UNED- España); ha sido profesor de la cátedra: derecho internacional, en la Universidad Libre; y en la Universidad Santiago de Cali (USC), profesor de derecho ambiental. También, profesor de la cátedra: derechos humanos

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lunes 16 de agosto, 2021

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