Votaré para que “Timo”…
El proceso de paz ha traído consigo no sólo esperanza y fe, sino grandes enemigos, detractores, opositores y uno que otro resentido que aún no concibe a Santos como el premio Nobel de paz.
Municipios que padecieron el horror del conflicto armado, como Apartadó, Tibú, Barrancabermeja y Fundación, pueden dormir más tranquilos, producto del acuerdo entre guerrilla y gobierno. Soy un convencido de la paz y aplaudo los esfuerzos que se hacen por llegar a ella.
Uno de esos grandes esfuerzos, y punto sensible del acuerdo son las candidaturas al Congreso y Presidencia de los miembros de las Farc.
Esto ha generado en todo el país, escozor, repugnancia y desazón; y nombres como Timochenkopara presidente, Iván Márquez y Jesús Santrich al Senado y Cámara, respectivamente, no han sido bien recibidos por el pueblo colombiano.
Considero positivo que los guerrilleros se hayan alejado de las armas y estén comenzando a pensarse escenarios de debate político, pero también resulta apropiado pensar el paso de esos rebeldes por un juzgamiento a sus delitos.
En América Latina, líderes como Pepe Mujica, Ollanta Humala, Teodoro Petkoff o Luis Carlos Prestes, se dieron un tiempo prudente para pensarse como una alternativa política.
Por eso, creo que llegó el momento para que el país se una por primera vez y salga a votar para que Rodrigo Londoño, que quiere ser presidente, entienda que aún le falta mucho camino por recorrer para convertirse en una opción política.
Este es el momento para que los colombianos en las urnas le cobremos a las Farc el daño causado con su guerra. Votaré para que “Timo” no sea la opción que merece Colombia.