Votemos bien
Estamos a 42 días de elegir un “nuevo” Congreso de la República. Es cierto que la frustración y la desesperanza que nos han creado gran parte de la clase política, con sus actitudes y aptitudes, nos han quitado las ganas de ir a las urnas pero, ¡pilas! Que eso significa dejar que los mismos de siempre, involucrados en cuentos de corrupción y de inercia, vuelvan a ser elegidos, aprovechando la abstención de aquellos coterráneos que creen que de esa manera castigan a los políticos. Al contrario, no votar es dejar que quienes no lo merecen sean los escogidos.
Tenemos que elegir gente que nos convenza de querer cambiar tanta vaina maluca. No todos los que aspiran son malos. El mismo Contralor General, Edgardo Maya, ha dicho “que no hay sitio del Estado donde no haya corrupción” y, en el Congreso son pocos, poquitos, los que le dan la razón.
El Valle, en general, necesita hoy más que nunca recuperar su liderazgo, el que tuvimos años atrás cuando nos respetaban en el centralismo bogotano.
A la doble calzada Buga Buenaventura le faltan el 45% para concluirla, hace meses está abandonada; le hacen daño a Buenaventura, el puerto que más le aporta billete al gobierno nacional y le devuelven solo un 3 por ciento y nadie en el Congreso dice nada.
Que se acabe ese intercambio de mermelada por votos, y que el sector agroindustrial tenga más apoyo. Eso significa más empleo y progreso. La verdad es que nuestra región ha sido maltratada en estos últimos siete años y eso no lo merecemos.