Votemos
El Valle del Cauca es uno de los departamentos con mayores niveles de abstención del país. Lo cierto es que tradicionalmente una minoría elige a los mandatarios que rigen los destinos del Departamento y de sus 42 municipios. Son tan grandes los retos que afronta el Valle que bien valdría la pena que todos los ciudadanos nos comprometiéramos a participar activamente en su planeación y desarrollo, empezando por la escogencia de sus gobernantes. La inseguridad, la escasez de agua, el desempleo, los problemas de movilidad, las deficiencias en la prestación de los servicios de salud y de transporte son algunos de los temas que tendrán que enfrentar quienes resulten elegidos el próximo 25 de octubre.
Los próximos 4 años no serán fáciles para el Departamento ni para su capital ni para ninguno de sus municipios, por eso se requieren administradores con experiencia y conocimiento. Igualmente, es necesario que contemos con personas que nos garanticen un manejo pulcro de los recursos del Estado. En ese sentido, es esencial que los ciudadanos escojamos a conciencia. También hay que considerar que la campaña política ha estado marcada por señalamientos y denuncias de diversa índole a los candidatos. La gobernabilidad puede comprometerse si los elegidos no cuentan con un respaldo amplio del electorado.
Una votación numerosa además disminuye las posibilidades de fraude y dificulta que quienes recurren a la compra de votos puedan determinar los resultados. Sin duda, son múltiples las razones por las que votar mas allá de un derecho debe verse como un deber de todos los ciudadanos.