Voto negro
He guardado silencio con relación a las elecciones por encontrarme en un estado de total apatía; después de haber abandonado el abstencionismo y asumido con entusiasmo una actitud proactiva, con la cual colaboré a algunos candidatos que obtuvieron sus logros (hoy expertos electores), quienes abandonaron sus propuestas sociales para realizar sus intereses personales.
Infieles que se convirtieron en empresas electoreras “intuitu personae” que se van arropando bajo cualquier aval, brincando de un movimiento a otro, sin mayor consistencia ideológica, política, programática, que da vergüenza y repugna la razón.
Mal ejemplo daría en no votar o votar con el inútil voto en blanco. Como debo votar, ¡votare en negro!
A la Gobernación, dando por descontada la elección de la médica Dilian, votaré por Oscar Gamboa, en reconocimiento a su excelente currículo y servicio publico internacional, marcando la L del Partido Liberal.
Al Concejo de Cali, por mi amigo Edison Delgado Jr., L 8 en el tarjetón. A la Asamblea del Valle, por el profe Jaime Perea, del Polo 57. A mis amigos y ciudadanos que me preguntan por quien hay que votar les digo que voten, que voten bien, que como están las cosas el voto reflexivo o pocos votos de opinión pueden convertirse en votos decisivos y ahí está lo útil de nuestro voto.
Si les asiste alguna duda, piensen en el joven Andrés Vélez, L4, y, por qué no, hasta piensen en el “Chontico”, por lo social, porque no quiero ver de nuevo un alcalde gobernando en cuerpo ajeno. Y no vayan a botar su voto, por favor, y a contagiar a los demás.