Xenofobia, desde Isabel la católica hasta Maduro

Carlos Cuervo

Históricamente la xenofobia tiene su origen en la época en la cual fueron expulsados los judíos y los moros de la  península Ibérica en el siglo XV por los reyes católicos.

La filósofa Hannah Arendt, en su libro El Totalitarismo, registra magistralmente su origen y evolución hasta la Europa de Stalin y Hitler. Actualmente se pensaba  que su uso e influencia habían descendido notablemente, pero Donald Trump y Nicolás Maduro, así como varios líderes europeos la han vuelto a utilizar con éxito en propósitos electoreros.

La xenofobia siempre ha sido el arma política ejercida por líderes y políticos mediocres, escasos de realizaciones y talento, quienes justifican así la pésima conducción del estado y para ello recurren al patrioterismo de los menos educados para sembrar la discordia, culpando a los inmigrantes y extranjeros de las penurias económicas o de las epidemias.

Este ejercicio mezquino debe ser condenado sin contemplación por gobiernos, defensores de Derechos Humanos, líderes de credos religiosos y por todo ser humano que presuma de usar la razón.

Para comprender lo perverso de su uso, basta solo con mirar las imágenes actuales de las deportaciones de cientos de colombianos ejecutadas por autoridades venezolanas, o escuchar las grotescas expresiones de Trump en contra de los inmigrantes mexicanos, además de acciones como la censura ejercida contra el periodista Jorge Ramos, de Univisión.

En esencia se usa en contra de toda minoría por la escasa capacidad de defensa de estas. Por ello nos compete a todos rechazarla y denunciarla por ser contraria al avance sociológico y al comportamiento civilizado en general.

Comments

    viernes 4 de septiembre, 2015

    Otras Noticias